ANÁLISIS

Ahora sí, a pensar en River

Atlético se sacó las ganas ante un Colón que mostró muy poco. Además, se despidió de la mejor forma ante su gente, en un año inolvidable.

04 Dic 2017 - 23:47

Foto: Sitio Oficial de Atlético Tucumán.

“Gracias a los jugadores, los huevos que ponen para ser campeón”, comenzó a escucharse en el estadio Monumental luego del pitazo final del árbitro Andrés Merlos. No era para menos, Atlético logró un valioso triunfo ante un deslucido Colón, por 2 a 0, se sacó la mufa y ahora se mete de lleno en la gran final de la Copa Argentina ante River.

Se tornó muy difícil, en los últimos tres encuentros que disputó el Decano en la Superliga, no pensar en la final ante el Millonario. Unos flojos encuentros ante Arsenal, Estudiantes y San Lorenzo, donde sólo se había cosechado un punto, hicieron despertar la alarma en el equipo de Ricardo Zielinski, y hoy se notó.

Atlético se paró bien en todas sus líneas, con una defensa sólida y un mediocampo buscando protagonismo casi constante, recuperando y jugando. La pareja de centrales está cada vez más afianzada y transmite otra tranquilidad, muy distinta a la de hace un mes atrás. Por arriba, o por abajo, tanto Yonathan Cabralcomo Rafael García, no regalaron nada y se quedaron siempre con la pelota. Además, hoy se sumó la buena labor de Cristian Villagra por izquierda y la descomunal actuación de Guillermo Acosta, que arrancó como lateral derecho, pasó a volante central en el complemento y terminó como 9 de área, marcando el gol definitorio.

El que viene creciendo en con su juego es Francisco Grahl, quien fue hoy el socio perfecto de un Rodrigo Aliendro que volvió a mostrar la mejor de sus versiones. Gervasio Núñez y David Barbona estuvieron muy activos y movedizos por todo el frente de ataque, generando desde sus pies las mejores situaciones de peligro.

Qué hablar de Luis Miguel Rodríguez, el ídolo, el Rey del Norte; que en la primera que tuvo se sacó la marca de encima y la mandó a guardar al fondo de la red, para el desahogo de la gente y de ellos mismos, que venían de marcar un solo gol en cinco encuentros. El Pulga también tuvo el segundo, pero Favio Álvarez se le anticipó y terminó con un débil remate a las manos del portero rival.

Se ganó, se sumó y se jugó bien, que era lo importante para encarar la última semana del año. Esa que lo tiene en la antesala del partido más importante de la historia de Atlético, el que le puede el tan ansiado título. Ahora sí, a pensar en River.

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