Este lunes,
San Martín de Tucumán tomó la decisión de prescindir de los servicios de
Diego Cagna como entrenador del primer equipo. En un
comunicado oficial publicado en el sitio web de la institución, la comisión directiva del "Santo" informó que habían mantenido una reunión en la que el DT y sus colaboradores habían tenido "un gran gesto de grandeza, dándonos la libertad de tomar la decisión que el club creyera conveniente".
El día después,
Cagna contó su versión de los hechos: "Junto al cuerpo técnico fuimos a una reunión con el Presidente (
Roberto Sagra), y dos dirigentes más. Llegamos y
nos dijeron que no íbamos a continuar, que ya habían tomado la decisión", confesó en una entrevista concedida a
LV12.
En este sentido, se mostró dolido y manifestó que "la verdad que cuando te reciben así, no hay mucho que decir, pero
les dijimos que teníamos ganas de seguir".
A la hora de analizar los resultados de la presente temporada, consideró que "la campaña podría haber sido mejor, pero estamos cinco puntos del puntero, y estamos en zona de clasificación a la Copa Argentina, pero
la decisión ya estaba tomada y nos tenemos que ir".
Además, recordó los años anteriores. "Venimos de ascender y terminar séptimos en el primer torneo que jugamos en el Nacional B, y estamos a cinco puntos del ascenso, así que me sorprendió".
Sin embargo, descartó cualquier tipo de diferencias con la conducción del club. "Siempre fue muy buena la relación, ayer hablábamos con él (
Sagra), y le decíamos todos los del cuerpo técnico que con ellos y con la anterior comisión directiva no fue una relación normal de trabajo entre entrenadores y dirigentes,
fue más una amistad que eso. Por eso también duele, él está dolido, más allá de que uno piense que tenga razón o no".
Consultado sobre los rumores del fútbol colombiano, remarcó que "sabía que estaba esa posibilidad, el equipo (
Bucaramanga) nunca dejó de estar interesado, y cuando se comunicaron conmigo les dije que solo pensaba en San Martín, pero estaba sabiendo que podía pasar esto. Supuestamente
si perdíamos con Sarmiento nos echaban, pero yo no pensaba en eso, pensaba en que podíamos corregir las cosas. Ellos siguen interesados y me siguen llamando, y ahora no sé qué va a pasar, pero cuando hablamos les dije que no".
Por último, se refirió al desempeño del equipo en condición de local, el talón de Aquiles de la presente campaña. "No fueron buenos partidos, por ahí el mejor fue contra
Dalmine que lo llevamos por delante y creamos muchas situaciones, pero no pudimos concretar.
Puede ser por la presión de la gente, el apurarse, los nervios, eso también lo vamos sintiendo todos, y puede que haya influido en contra, pero no tuvimos un buen rendimiento de local, más allá de que tampoco nadie nos haya superado".