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Emmanuel Lucenti: “Tuve la mejor temporada de mi vida”

El judoca tucumano finalizó el 2017 en el puesto 9 del mundo, pero no se conforma y va por más en este año.

01 Ene 2018 - 13:57

Foto: Luciano Billone.

Pasó un año que Emmanuel Lucenti nunca lo olvidará. “La mejor temporada de mi vida”, la describe él, y no es para menos, ya que pasó del puesto 30 al 9 en el ranking mundial. Pero lejos de conformarse, el judoca tucumano tiene muy en claro sus objetivos y el camino que tiene que tomar para la meta final: los Juegos Olímpicos Tokio 2020.

- ¿Qué fue el 2017 que pasó para vos?
- Tuve la mejor temporada de mi vida. La empecé en el puesto 31 y la terminé en el 9. Tenía alrededor de 800 puntos y la finalizo con 2.534 y en esa posición.  Este año lo dudé muchísimo, pero tengo a Diego Vargas, mi psicólogo, que es una persona fundamental de mi vida. Con él estamos haciendo un muy buen trabajo. Me siento muy cómodo.

- Tuviste algunos cambios en el medio de la temporada, ¿por qué fueron?
- Este año dudé muchísimo en mí mismo. Había competencias y entrenamientos en las que no me sentía bien. Decidí volver a Tucumán porque ganaba muchas cosas, sobre todo afectivas. Estaba muy bien en Buenos Aires, pero necesitaba otro aire. En febrero dudé mucho. Me acuerdo que me golpeé ese día, estaba sentado después con el kimono y pensé: “bueno, ya estoy”. Pero bueno, después la contención y ayuda de mi familia, mis amigos, de todos, fue fundamental. Ahí decidí volver a volver a empezar. Fui viendo las cosas paso a paso y los resultados empezaron a aparecer. En Buenos Aires, en Turquía, en los Panamericanos. Fueron tres resultados que me incentivaron.

- ¿Con el Grand Prix de Cancún vino la inyección anímica?
- Fue un cachetazo. Me dijeron que era de los mejores 10 del mundo, al único que le faltaba creérsela era a mí. En esos torneos me había medido con rivales muy fuertes, muy, pero faltaban los europeos y asiáticos, que son los más duros. Pero voy, gano en Cancún y a rivales ya de primer nivel, ya me dije bueno… estoy para otra cosa. Después vinieron algunas decisiones que, deportivamente, no fueron buenas. Ahora con el diario del lunes ya abrí los ojos, hice un bance y es súper positivo. Y por eso también está la decisión de irme a Suiza. La mayoría del calendario es europeo, ahora arranca la temporada alta. 


- ¿Por qué te vas unos meses a Suiza?
- Perdía mucho tiempo entre los viajes. Entre ir a Buenos Aires, escala en España y de ahí a seguir viajando. Hasta tuve problemas de pasaporte porque vieron que entre dos veces en dos semanas. El de migraciones no entendía nada. Imaginate. Estaba dando muchas ventajas físicas, tenía mucho desgaste. Los vuelos, las diferencias horarias, los climas. Se pierde mucho. En 12 meses, di dos de ventajas. Sumales los problemas que suman cuando te pierden una valija o alguna otra cosa.

- ¿Qué ganas en lo personal y en lo deportivo irte para allá?
- Con este entrenador voy a tener lo que necesito, una persona que se dedique a mí. Nikolaus Oana es un rumano que quiere lo mismo que yo. Busca entrenar a alguien que le cumpla el sueño de obtener una medalla olímpica desde ese lugar. Ya obtuvo buenos resultados y ahora tenemos que pulir los detalles, desde tener con quien precalentar en los torneos, o que te ayuden a bajar de peso en las previas, los mismos entrenamientos. Estaba dando muchas ventajas y ahora con él creo que puedo obtener lo que necesito.

- ¿A qué parte te vas?
- Me voy a la nieve, al medio de la nada, en la montaña. Donde vive mi entrenador tengo buenas ciudades a tres horas en auto, pero estoy tranquilo trabajando 100 por ciento. Creo que ese cambio puede ser positivo. Capaz que no, y necesito estar acá con mi gente. Pero creo que los grandes luchadores, como el holandés, el ruso, como el japonés, si estoy en Tucumán, me va a ser muy difícil ganarles. Por más preparado que esté física, mental y fuertemente. Estando en Europa, tengo muchos campos de entrenamientos con los cuales puedo ir, competir, compartir y seguir aprendiendo, cosa que no tengo acá.

- Te vas en búsqueda de otro rodaje
- Necesito gente de 81 kilos para arriba con diferentes estilos. Acá nos conocemos todos, no hay sorpresas en esos estilos. Ellos física, técnica y tácticamente tienen sus ventajas por la cantidad de competencia que tienen en los campos de entrenamientos, donde va gente de muchos países en cualquier momento. Eso voy a buscar, otro rodaje. En un principio dos meses y medio.

- ¿Cuándo te vas?
- Ahora, el 10 de enero ya parto desde Tucumán

Emmanuel tiene preparada su agenda para la primera parte del año. Competirá el 11 de febrero en el ansiado Grand Slam de Francia. Dos semanas después hará lo propio en Alemania y antes de retornar a Argentina, participará de otros de los torneos fuertes, en Marruecos, el 10 de marzo. Ese mes lo finalizará con el torneo de Buenos Aires y el 22 de abril estará en el Panamericano de Costa Rica.

- Por ahora arrancás con un calendario movidito
- Sí. En 2017 competí alrededor de las 10 torneos, la idea es ahora sumar alguno más, hacer entre 12 y 14, pero de mejores calidad. Creo que eso, ese roce que me puede dar estar en Europa, tener un entrenador solo para mí, me pueden dar un salto más.

- ¿El 2017 fue la inyección anímica que necesitabas?
- Sin dudas. Creo que me mentía a mí mismo con lo de ir día a día. Este es mi cuarto proceso olímpico que vivo y realmente cuando me lo propuse el año pasado fue con la idea de ir tranquilo e ir disfrutando. Lo empecé con un amigo santiagueño, en Japón. Lo tomé como el puntapié inicial, termine o no en Tokio en 2020, pero ahora lo voy a disfrutar. Antes tuve mucha carga personal y me olvidaba del proceso. Ahora quiero disfrutar cada momento, cada torneo.

- ¿Cuáles son los deseos personales de Emmanuel Lucenti para este año?
- En mis cumpleaños, desde hace mucho tiempo, deseo ganar el Grand Slam de París, siempre pido eso. Estuve cerca un par de veces, pero creo que nunca lo había trabajado para ganarlo. Ahora voy a ir por ese anhelo. También mantenerme entre los 10 mejores del mundo y ver si puedo ir subiendo. Me puse la vara muy alta, siempre quise estar donde estoy y haber llegado a esta edad, es hermoso. Ahora tengo que disfrutarlo y mantenerlo.

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