El árbitro del encuentro influyó en jugadas claves que podrían haberle dado el triunfo al Decano, pero el Xeneize no podía perder.
Foto: Minuto Uno.
Mucho se viene hablando de los arbitrajes en la Superliga y los flojos desempeños que están teniendo, sobre todo a la hora de dirigirlo a Boca y favorecerlo. En lo que va del campeonato, Atlético ya padeció a Andrés Merlos, Silvio Trucco y otros tantos más que se ganaron la bronca de los hinchas Decano. Hoy se sumó un nombre más a la lista: Darío Herrera.
El conjunto Xeneize arrancó mejor el partido, manejando la pelota y lastimando con los centros. Así fue como Ramón Ábila y Cristian Pavón tuvieron dos situaciones claras en los primeros minutos, pero los remates se fueron desviados, muy cerca del palo izquierdo de Augusto Batalla, en ambas ocasiones. Después de que pasó el sofocón, el Decano empezó a hacer pie en la cancha. Nery Leyes volvió a ser el patrón del sector medio y se asoció bien con Rodrigo Aliendro. Por derecha, Guillermo Acosta impidió que Emmanuel Mas se proyecte y la visita empezó a sentir ese rigor.
En la defensa, la pareja de centrales anuló a Ábila y Carlos Tevez casi que no tuvo posibilidad de jugar. Cristian Villagra cubrió bien el lateral derecho hasta que tuvo que dejar la cancha, al punto que Pavón se sintió incómodo y jamás lo pudo desbordar. Por izquierda Gabriel Risso Patrón también cumplió una buena labor, sobre todo a la hora del mano a mano con Nández.
Así estaba planteado el partido. Con Boca con la pelota y Atlético aprovechando sus momentos y esperando bien parado al rival, pero tenía que aparecer el jugador número 12 en el Xeneize, y no precisamente su hinchada. Darío Herrera comenzó a tomar protagonismo lentamente. Primero con las pelotas divididas, pitando siempre para el rival. En ese primer tiempo llegó el penal no cobrado a Javier Toledo, quien quedaba mano a mano con Agustín Rossi.
En el complemento siguió el show de Herrera, aunque también no le cobró un claro penal de Favio Álvarez a Emanuel Reynoso. Pablo Pérez empezó a jugar como siempre y atendió a Aliendro con un pisotón claro que el árbitro no cobró ni infracción. Minutos después llegaría la calentura máxima de los hinchas, cuanto le cobraron posición adelantada a Acosta, cuando Atlético convertía el 2 a 0 y liquidaba el partido.
El conjunto de Ricardo Zielinski no jugó vistoso, ni profundo, pero mostró una actitud muy distinta a la que venía mostrando en los últimos encuentros. Aun así, se volvió a quedar con las manos vacías y apenas cosechó 3 puntos de los últimos 15 que disputó, sin contar la derrota por Copa Libertadores ante Libertad. Ahora, frente a Independiente (juegan el sábado 31 de marzo), tendrá que salir a buscar los tres puntos, sino la continuidad del entrenador está cada vez más en duda.