Hoy por la tarde, en Silvano Bores al 400,
Cardenales dio una lección de cómo se tiene que jugar una final. Se impuso en el encuentro definitorio del
Torneo del Interior C a
Mendoza RC, superándolo por 32 a 12, mostrando garra, corazón y tackle.
Desde el primer momento del partido el
Purpurado entró mejor que su rival. Si bien estuvo un tanto impreciso con los pases, una vez que los minutos pasaron el local entró en confianza y se adueñó del juego. Así fue como llegaron los puntos, con las patadas de
Francisco Granata (100% de efectividad a los palos) y el try de
Facundo Cabrera, para ir al descanso con una ventaja de 13 a 0.
En el complemento los mendocinos salieron decididos a descontar, y lo lograron rápidamente, por un try de
Francisco Stabile. Luego
Mendoza RC no se quedó y siguió atacando, pero se encontró con una muralla purpurada que se tackleó todo. Para colmo, cada vez que
Cardenales pasaba la mitad de cancha, sumaba puntos. Así fue como siguieron las patadas de
Granata y el try sentenciador de
Andrés Odstricil. Sobre el cierre,
Agustín Lombardo descontó para la visita y decoró el 32 a 12 final.
Cardenales salió campeón porque tuvo convicción, buena defensa y contundencia en el ataque. “Nos merecíamos algo bueno luego de un mal 2017”, señaló
Diego Vidal, entrenador del
Purpurado, al término del encuentro, mientras festejaba con sus dirigidos.
Con este triunfo, el equipo tucumano obtuvo una plaza más para el
Torneo del Interior B 2019.