El conjunto de Ricardo Zielinski tuvo su merecido desahogo ante su gente, coronando un triunfo que lo hace soñar con la clasificación.
Fotos: gentileza de Adrián Lugones.
“Amanecí con ganas de pegar el grito. Parpadeando con rostro poco amigable, aguantando moretones de insolentes, brindándome de lleno a la libertad”, comienza la letra de “La ilusión que me condena”, canción que pertenece al grupo de rock Pier, justamente algo similar a la ilusión que comenzó a aferrarse todo Atlético Tucumán, luego de los dos triunfos consecutivos frente a The Strongest, que comenzó a soñar con la clasificación a octavos de final de la Copa Libertadores.
“Recuerdos ingratos lamentan la presencia de esa oscura sombra que acechaba, pero ahora estoy”, continúa la letra que entonan Ramiro Cerezo y sus músicos. Porque el Decano había caído en un pozo complicado hace poco más de un mes, pero la historia comenzó a torcerse con la victoria frente a Independiente, los resultados llegaron y en la Superliga se acomodó. Paralelamente, en la Libertadores, había caído derrotado en los dos primeros partidos, ante Libertad y Peñarol, pero el mal trago pasó y ahora está más vivo que nunca.
El partido de hoy tuvo muchos jugadores con puntos altos. Como Augusto Batalla, que tapó un mano a mano clave, cuando el partido estaba 0 a 0, y después siempre brindó seguridad. O como Rafael García, que con una solidez defensiva enorme, transmitió tranquilidad siempre. O por qué no Nery Leyes, patrón absoluto del mediocampo, quitando todo, limpiando el juego y hasta metiéndole un tremendo pase a Leandro Díaz, que Luis Miguel Rodríguez entendió a la perfección y dejó pasar, para que el “27” se saque la mufa y abra el marcador.
Lo del Pulga merece un párrafo aparte, siempre. Porque PR7 fue la gran figura de la cancha, corriendo, quitando, jugando y haciendo jugar. Inteligente, pícaro, el capitán se paró siempre en sectores clave para nunca dejar salir tranquilo a The Strongest. Coronó su gran actuación con un merecido gol, tras una buena jugada colectiva.
También fue sobresaliente la actuación de Gervasio Núñez, que corrió mucho en defensa y en ataque, siempre trató de limpiar la pelota de la mejor manera y definió soberbiamente en el 2 a 0.
Cuando parecía que Atlético estaba caído y con un pie afuera de la Copa, retomó la confianza y ahora todos sueñan. Porque, como señala Pier: “Me provocará, me atrapa una vez más… La ilusión que me condena”.