El Santo logró avanzar a semifinales del reducido camino a la Superliga con conquistas de Costa, Bieler y Galeano.
El empate de San Martín 3 a 3 ante Villa Dálmine fue agónico y, por sobre todo, heroico. El Santo había comenzado perdiendo temprano en el primer tiempo y la ampliación de la ventaja de la visita a los pocos minutos. La desesperación se apoderó del equipo local durante el primer tiempo, que se iba al descanso 2-0 abajo.
Los dirigidos por Rubén Forestello entraron con otra actitud en la segunda parte, pero el arco les fue esquivo hasta que Franco Costa lograra el descuento a los 27 minutos del complemento.
El Santo continuó buscando y consiguió el empate a través de Claudio Bieler, a los 35’, de cabeza. Sin embargo, el entusiasmo duró poco cuando, tres minutos después, una mala salida de Damián Arce le daba la posibilidad al visitante para ponerse nuevamente en ventaja.
Cuando el reloj promediaba tres minutos de tiempo de descuento y todo parecía perdido para San Martín, Juan Galeano recibió un pase atrás y rompió el arco del cuadro de Campana, que había sacado dos pelotas antes sobre la línea.