PURA ADRENALINA

Los emocionantes relatos de los goles de San Martín ante Dálmine

El agónico empate del Santo y la emoción de la hinchada quedaron inmortalizados en la radio.

06 May 2018 - 22:36

Festejo alocado entre hinchas y jugadores. (FOTO: Esteban del Santo).

“¡Tocala atrás, la puta madre! ¡Gooooooool! ¡Goooool! ¡Gooooooooooool! ¡Girtalo en La Ciudadela, vieja querida! ¡Gol de San Martín!”. Así relataba Corcho Rodríguez (radio Metropolitana 93.5) el primer gol del descuento de San Martín ante Villa Dálmine, de Franco Costa, a los 27 minutos del segundo tiempo.

La impaciencia previa al primer gol era notoria. El equipo de Rubén Forestello no encontraba su juego, preso del nerviosismo por ir dos goles en desventaja. Rodríguez lo hace notar en su relato, en cada pelota que tocan los jugadores. Recrimina que algunos colegas hayan dado como obvio un triunfo Santo antes de que se juegue el partido. Está molesto, pero no pierde la fe.

El periodista Juan José Villalba de LV 12 (FM 105.1) también está en La Ciudadela. Ve el partido desde la cabina 1. “Largo el envío, corre habilitado. Va a llegar Bieler, pisa el área Bieler. Va a tocar Bieler hacia atrás. Toca hacia el medio, va Costa, le pega Costa, le pega Costa ¡Gooooooooooool!”. El Chino, como lo conocen sus colegas, grita con alma y corazón el descuento. “Pierde el Santo 2 a 1, pero, peeeeero, se puede ¿eh?”, advierte.

Corre el minuto 36. San Martín levanta el nivel del juego y busca insistentemente el área. La pelota da varios rebotes hasta que un centro desde la derecha, bombeado, cae justo en la cabeza de Claudio Bieler. “¡Gooooooooooooooooooooooool!”, repite unas 10 veces el relator de radio Metropolitana, desarmado en lágrimas y dedicándoselo a su vieja. “¡Gol de tu Santo, vieja querida! ¡Gol del Santo, la puta madre!”.

Villalba describe perfectamente la jugada que ocurre en el área, bastante confusa de ver. Gonzalo Rodríguez cae, la pelota pasa a la defensa y cae a los pies de Walter Busse que envía el centro previo a la conquista del artillero que tiene el Santo. “Le va quedando a Gonzalo Rodríguez, que se cae. La tiene Busse, va a llegar el envío, centro al áreaaaaa ¡goooooooooooooool! ¡Goooooooooooooooooool! ¡Bieler! 36:30 la hora indicada para que se junten los planetas y el milagro vuelva a ocurrir”, grita emocionado Villalba y agrega: "porque aquí se respira lucha", como en la canción de Calle 13.

El último gol, el de la clasificación, llegó a los 48 minutos de la última parte, en tiempo de descuento, cuando parecía que la semifinal del reducido hacia la Superliga se le escapaba de las manos al equipo de Ciudadela. Villa Dálmine salva dos pelotas sobre la línea en una misma jugada y Corcho Rodríguez no lo puede creer: “Señoras y señores se viene San Martín, atento para la última que le queda por allí dando vuelta. Toca, el centrooooooo. ¡No puede ser! ¡No puede ser lo que acaba de pasar! No puede ser, te lo juro. Vos me vas a decir te estoy mintiendo…”. Y cuando menos lo esperaba: “¡Gooooooooooooooooooool! ¡Gooooooooooooooool! ¡El del milagro! ¡Esto es San Martín! No quería sacarme. Te lo dije, viejita querida, la puta madre”. El relator rompe en llanto mientras La Ciudadela arde en medio de la lluvia que cae. 

Al igual que el Corcho, el Chino no da crédito a las dos pelotas que acaba de salvar el visitante. "¡De la línea! ¡De la línea la sacaron! ¡Travesaño!", se lamenta ya casi sin aliento. Hasta que llega la jugada que la hinchada guardará en su retina por mucho tiempo: "No pasa el peligro, centro al áreaaaaaaaaaaaaa ¡gol! ¡Goooooool! ¡Goooooooooooooooool de San Martín! Si estaba escrito, tenía que sufrir".

Juan Galeano acaba de devolverle la vida a San Martín.


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