El Pulga Rodríguez, Lucchetti y Maxi Martínez jugaron un fútbol tenis a horas del debut de la Selección en Rusia rodeados de hinchas Decanos y Santos. El partido más esperado del año ya empieza a respirarse en Tucumán.
Todos unidos empezaron a palpitar el Mundial.
Son momentos, gustitos, apenas una previa de lo que se viene después del Mundial, pero qué lindo es: hinchas de Atlético y de San Martín reunidos en la concesionaria de Alperovich Group en San Lorenzo al 200, rodeando una cancha de fútbol tenis alentándolos a ellos, las figuras, los ídolos de grandes y chicos, irrumpiendo en escena, con las camisetas y todo, de un lado Maxi Martínez, y del otro el Pulga Rodríguez acompañado por Cristian Lucchetti. Todos en un marco de buena onda, de aplausos de ambas partes al otro lado, de felicitaciones por el ascenso, de la clasificación en la Copa Libertadores.
"Es un anticipo del clásico, lo vivimos con alegría, compartiendo momentos lindos. Más allá de los colores, se va a vivir un año distinto, con los dos equipos en Primera, la primera vez en la historia, con fútbol de Superliga todos los fines de semana en Tucumán", lanza el Laucha, rodeadísimo de hinchas Decanos y hasta uno que se emociona cuando lo abraza después de la foto.
"Ojalá, que el clásico se viva en paz, que se disfrute en todo el país, que todos puedan ver en un partido toda la pasión y cómo se vive en Tucumán. Ojalá que más allá del resultado, salga todo lindo", dice el arquero ya recuperado del hombro: "Sí, por suerte ya está todo bien, entrenando, listo para la primera semana de julio, con ganas de recuperar el tiempo perdido".
Del otro lado de la red, Maxi Martínez se sacó mil fotos, mandó saludos por celular a los hinchas que no estaban, muy solicitado por la banda de los Santos que lo acompañó en el juego junto a Mauricio, su primo, en el fútbol tenis: "Lo disfrutamos con los contrincantes, que antes que nada somos colegas y pudimos darle esta alegría a la gente. Somos rivales no enemigos, vinimos a compartir, a disfrutar", indicó el defensor que jugará con el Santo en la Superliga y en el horizonte ya empieza a aparecer la fiesta que Tucumán tanto espera: "Sí, se empieza a palpitar el clásico, y lo importante se verá en la cancha".