Juan Mercier le dio la libertad necesaria a los mediocampistas y Bruno Bianchi mostró su firme solidez defensiva.
Foto: Twitter @SC_ESPN.
Con el triunfo ante Tristán Suárez, Atlético Tucumán comenzó oficialmente la temporada 2018/19, mostrando un equipo más suelto que el pasado miércoles ante San Martín, con más llegada, pero también con errores defensivos que pueden costar caro contra un equipo de la misma categoría.
En líneas generales el Decano jugó un buen partido. Alejandro Sánchez solamente sufrió dos disparos claros en todo el partido (uno ayudado por el palo), y no hizo que se lo extrañe a Cristian Lucchetti. En el lateral derecho hizo su presentación José San Román, con buenos momentos. Se mostró firme en los mano a mano y tuvo varias proyecciones, juntándose bien con los mediocampistas. La parte mala vino, en algunas ocasiones, por arriba. Le tocó por momentos marcar a Juan Martín, quien hizo valer los más de 15 centímetros que le lleva de diferencia.
La pareja de centrales tuvo una buena labor, por arriba y por abajo, pero sobre todo se destacó la tarea de Bruno Bianchi. El defensor, que retornó del préstamo en Newell´s, fue lo mejor del equipo, mostrando toda su experiencia. El lateral izquierdo también estuvo bien cubierto por Gabriel Risso Patrón, quien parece que ya se adueñó del puesto.
Si bien aún está falto de fútbol, la presencia de Juan Mercier le da otro dinamismo al equipo. El Pichi se encargó del trabajo sucio, dejándoles la pelota limpia a Rodrigo Aliendro, Guillermo Acosta y David Barbona, y desde ahí comenzaron a gestarse las mejores ocasiones de gol de Atlético.
Adelante, Luis Miguel Rodríguez se mostró muy bien físicamente, moviéndose todo el tiempo hasta el minuto 92 que le tocó salir. Siempre intentó juntarse con Leandro Díaz, otro de buen partido, con mucha movilidad y tratándose de crear las situaciones. Entre ellos dos tuvieron todas las oportunidades de gol del Decano, solo les faltó afinar la puntería.
El que poco a poco comienza a ganarse minutos es Tomás Cuello. El juvenil de Villa Carmela apenas entró 15 minutos y fueron suficientes para desequilibrar con sus gambetas y su velocidad. De sus pies llegó el gol de Díaz, tras hacer una gran jugada por izquierda y hacer que siga ganando confianza y rodaje en Primera.
Este fue el Atlético de Ricardo Zielinski hoy en cancha de Arsenal. Ese que creó más situaciones que en varios otros encuentros, pero que por momentos dejó espacios para que un rival de inferior categoría lo complique. Habrá que corregir esos errores para el próximo domingo, porque un equipo de Primera no lo perdonará.