El goleador del Decano liquidó el pleito contra su ex equipo y se tomó revancha de lo sucedido en 2014. Los Quemeros se le fueron al humo y los protagonistas salieron al cruce. La palabra de Bruno Bianchi, autor del primero.
Leandro, de cara a los hinchas de Huracán.
El 14 de diciembre de 2014 es uno de los días más dolorosos para Leandro Díaz. Aquella tarde en Mendoza, el delantero que lleva a Atlético en el alma se fue expulsado en la final contra Huracán, el día que el Globo ascendió a Primera y dejó al Decano sin nada después de una enorme campaña en la B Nacional. Esta noche, el goleador se vengó con un festejo y Huracán explotó.
¿Recuerdan qué pasó? En aquella final de 2014, iban apenas segundos del segundo tiempo y Huracán ya se lo había dado vuelta al Decano y ganaba 2 a 1. En ese momento, Leandro
Díaz se llevó puesto a Torassa, vio la roja y pechó al árbitro Iván Delfino. Antes de irse expulsado, Leandro se sacó: hasta el Polaco Menéndez
intentó calmarlo sin éxito y el Pulga le habló como a un hijo. Todo eso, o una buena parte de eso, se borró esta noche el 9.
A los 46 minutos del complemento, el delantero que había jugado en 2013 en el Huracán del Turco Mohamed, se llevó una pelota que había peinado Mauro Matos, justamente un ex San Lorenzo. Luego de definir con toda la clase del mundo, Leandro sacudió el arco de cara a la hinchada de Huracán y se subió al cartel electrónico para festejárselo a los Quemeros.
El 2 a 0 y la clasificación del Decano, largamente merecida, totalmente justa, generó la ira de todo el equipo de Parque Patricios, un conjunto claramente visitante en Salta donde el Decano fue local en las tribunas y en el campo de juego. Mezcla de furia por una noche para la decepción y por el grito de Leandro, los jugadores del Globo se le fueron al humo a Leandro, quien en ningún momento entró en el juego. Uno de los jugadores más calientes, sacados, fue Carlos Araujo, de Huracán: “Le hizo señas a la hinchada, eso se llama violencia. Hay que evitar esto en los jugadores”.
En defensa de Leandro
Díaz salió Bruno Bianchi, justamente el defensor que había tenido una polémica después del clásico de San Martín y que esta noche también tuvo una noche especial al convertirse en una de las figuras y haber sido el autor del 1 a 0 para gritarlo con alma y vida: “Después del primer gol, ellos se desesperaron. Y lo de Leandro fue porque tiene un pasado en Huracán y la gente se enojó por un gol. Le habían pegado un piedrazo durante el partido”. Ecos de una noche de fiesta para el Decano que avanza en la Copa Argentina, ahora enfrentará en octavos de final a Newell’s o Defensores Unidos de Zárate, y ya empieza a soñar con otra final.