ANÁLISIS

Aquí está tu hinchada que grita y te alienta

Los hinchas de San Martín dieron una nueva muestra de fe y apoyo masivo en un multitudinario banderazo en Ciudadela este domingo. Mañana contra Banfield, a todo o nada. VIDEO

30 Sep 2018 - 14:17

Los hinchas de San Martín dieron una nueva muestra de fe.

Fue la canción del ascenso, la música que coronó otro capítulo de la historia que vos ya conocés. Algunos, sin embargo, recién empiezan en esto que los historiadores del tablón han dado a conocer como la cultura del aguante, páginas y páginas escritas con un capítulo aparte, extra, enorme dedicado a San Martín: “Ni en las buenas ni en las malas: Siempre”.

Es la parte de una canción que hoy, ya con el ascenso logrado después de diez años, después de lo que significaron estos diez años, de todo lo que tuviste que bancarte durante estos diez años, es la parte de la canción, es el fragmento que hoy cobra un nuevo sentido. Porque claro que es rojo y blanco el color de la fiesta. Como está claro en la fiesta todos están. Ahora, cuando la fiesta pasa y la resaca dura cinco fechas y pasa todo lo que pasa, ahí sí que convocar la multitud que hoy convocás en un entrenamiento, domingo a la mañana, casi mediodía, más para pelopincho que para cualquier plan en este Tucumán que arde, bueno, eso no se consigue en muchas partes.

Hablamos de una hinchada que sabe lo que ha costado lo conseguido. Y que se enamora a veces en exceso de otra máxima: “Si no se sufre no es San Martín”. De esa bandera se hace un rasgo de identidad que tampoco abunda: es el caso de Agudiak, por citar un ejemplo, es su gol convertido en mural que se ha gritado muchísimo en los tiempos difíciles, es cuando ese gol agónico es más que un gol, y que por eso a ese gol lo seguís gritando cada vez que lo ponés, es el que representa el desahogo de una época, el desgarro en la voz del Pato Arrieta. O es el gol de Galeano, contra Dálmine, en las lágrimas del Corcho Rodríguez desplomándose para gritárselo a su madre que desde el cielo también acompaña al igual que tantos hinchas.

Son goles que no dan ascensos pero que abren las puertas para que eso suceda. Ahora hace falta ese gol, el que borre lo pasado, el que alivie, calme y renueve la ilusión. Son goles que en ese momento, cuando se sacudieron las redes del arco de la Bolívar, son los que te hicieron creer que los milagros existían y que no estabas equivocado. De hecho, el último banderazo con caravana y el avión que casi se te va fue antes de Adrogué y el ascenso tuvo que esperar un tiempo más, pero llegó. Hacer ese banderazo era más fácil que el de este domingo que marca un antes y un después para San Martín en el campeonato, que debe generar eso en los jugadores, sobre todo en los que recién llegan y tienen que tener ganas de jugar ya, esta tarde, contra Banfield. Pero el partido es recién mañana a la noche entonces tienen tiempo para asimilar lo que el hincha da y cómo el hincha juega su propio partido.

“Estos están locos”, decía Busse aquel 3 de junio. Y quizás en el Obarrio pueden analizar el comportamiento de los miles que fueron hoy a Ciudadela, y que mañana van a reventar la cancha. Por lo pronto, dejaron un mensaje, reafirmaron el mensaje por si a alguien le quedaba alguna duda y quería venir a cargarte a esta altura del partido. “Últimos en la tabla del descenso y tu gente te responde de esta manera”, resumió Pasión de Ciudadela con la foto de todo el plantel y la Pellegrini desbordada. Fue la bienvenida a Coyette, y otro apoyo masivo que quizás le hacía falta al plantel y a todos los hinchas que de cerca o a la distancia siguen a San Martín. Vos, tu viejo, el nuevo técnico, Nacho, Acevedo, Maxi, Arregui, Caco, Gonzalo, Taca, todos saben que otro campeonato empieza mañana. Habrá que estar a la altura de esta hinchada, la que aquí está, la que grita, la que alienta.


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