SE VIENE EL CUMPLEAÑOS

Palabra Santa: los datos reveladores de la fundación de San Martín

¿Cómo podría haberse llamado el club? ¿Por qué sus colores son rojo y blanco? ¿Dónde se fundó el club? ¿Qué pasó en el primer clásico contra Atlético? A días de los 109 años del Santo, el historiador Roberto Albornoz da cátedra.

30 Oct 2018 - 20:34

San Martín, dueño de una riquísima historia.

Son las diez de la mañana en la vereda del bar Otello. Esto es un hecho. El bar queda en la esquina de Bolívar y Ayacucho. Esto es así. Los pájaros cantan fuerte mientras Roberto Albornoz pide un agua saborizada de pomelo. Esto no tiene discusión. El sol pega duro en Tucumán. Esto no es novedad. Pero de aquí en más, atentos: el historiador de San Martín que le dio inicio a la semana Santa el lunes a la noche en la UTN revela detalles que algunos conocíamos y otros no tanto. Empecemos tranquilos: “Muchos dudaban si el club debía llamarse San Martín”.

¿Imaginan los hinchas otro nombre? “Antes de la fundación del club, había muchas charlas. Estaban divididas las opiniones y una de las opciones era que el club se llamara Leandro Alem, quien en aquel momento era una figura muy importante a nivel nacional. En ese momento aparecía el radicalismo, la figura de Yrigoyen”, cuenta Albornoz. ¿Se imaginan el escudo radical en lugar del justicialista en las banderas de la hinchada como se las conoce actualmente? Imposible.

¿Qué pasó hace casi 109 años, aquel martes 2 de noviembre de 1909? “Frías Silva era el gobernador de Tucumán, ya se había derrumbado el Cabildo para construir la actual Casa de Gobierno. Aquí, en lo que conocemos como barrio Sur, se estaban loteando las manzanas en 9 cuotas de 42 pesos. Todo estaba despoblado, la plaza se utilizaba para los carros y se acampaba. El ferrocarril El Provincial estaba en avenida Roca y desde ahí llegaban las verduras de Lules o venían en las carretas”, comienza su relato don Albornoz, dueño de una pasión y una memoria respaldada por una carpeta de folios con fotos de la época publicadas por el diario El Orden.

Página a página, viajamos en el tiempo: se bailaban gatos y chacareras, los tranvías chocaban, y nos íbamos a la noche al teatro Belgrano. La novedad era la venta de absenta y ajenjo. En medio de ese clima, otro dato que refuta el historiador: “El monolito está emplazado en la plaza San Martín, pero el club se funda en Chacabuco 557, aquí a la vuelta. Semanas previas a la fundación del club, los muchachos se reunían en una casa muy humilde, lo del señor Riquelme, pero no había las comodidades suficientes y se reunieron en lo del cuñado, en la casa del señor Dante Torossi. Ahí se fundó el club”.

¿Y los colores? ¿De dónde vienen? “San Martín se vuelca al rojo y blanco por los colores de Alumni, al igual que Unión e Instituto de Córdoba. Las primeras camisetas fueron encargadas en una casa de tejido en Las Piedras entre Bernabé Aráoz y Alberdi. Cada jugador pagó 2 pesos por camiseta, el único que tenía que hacer la suya era el capitán Torossi, porque en lugar de la camiseta a rayas verticales tenía que usar una a rayas horizontales y tuvo que pagarla 10 pesos al ser la única en ese modelo”.

¿Cuántos muchachos firmaron el acta de fundación del club? Albornoz aclara: “En la reunión quedaron registrados 14 muchachos, esa fue la primera comisión, pero el vice no figura entre los 14 ni tampoco un vocal. Además, los que integran el primer equipo no figuran, eran más de 14 los fundadores. Todos eran muchachos de la zona, todos laburantes del Mercado del Sur, no el Abasto. Eso comprueba que los orígenes de San Martín con lo popular vienen desde ahí. De hecho, el dibujante Sirgo (en la década del 40) identificaba a Atlético con el famoso Pituco y a nosotros con El Malevo. Ese fue nuestro primer apodo: Los Malevos. Los Cirujas vinieron muchos años después”.

Don Roberto habla como se lee en la nota: sin repetir y sin soplar, de memoria, conociendo y recordando detalles imperdibles como la primera vez que se enfrentaron San Martín y Atlético y una particularidad: “Los primeros partidos eran barrio contra barrio, si querías jugar contra Argentinos del Norte, por ejemplo, todo era a través de cartas: llegaba la carta, luego se la respondía. Así en el año 12 se organizan tres partidos con Atlético: ese día ya hubo incidentes y durante un mes San Martín no pudo jugar con nadie. Ahí ya surgía la rivalidad entre los de la zona Norte y los de la zona Sur”.

Antes, por ejemplo, no abundaban los estadios. De hecho, cuando el Consejo de Educación aprobó los espacios públicos para la práctica deportiva los partidos se jugaban en el Gimnasio 24 de septiembre (hoy Centro de Salud), el Sport Club, el gimnasio San Martín y también estaba el gimnasio Sáenz Peña (hoy Central Córdoba). En el año 24 San Martín tuvo su primera cancha en la manzana de Bolívar, Rioja, Alberdi y Rondeau. Ahí jugó hasta el 30, cuando el club quiebra en su momento, grandes dirigentes compran la quiebra y con el producto se compra el actual terreno”, cierra por el momento Roberto Albornoz, quien destaca entre esos grandes dirigentes a García Soaje: “Para aquí en un bar de la avenida Roca. Es el presidente que hizo los vestuarios y las tribunas y no es tan recordado como debería. Hablen con él. Seguro les contará muchas cosas más interesantes en esta semana tan especial para los hinchas de San Martín”.

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