El conjunto Naranja se quedó en las semifinales, tras caer por 3 a 1, con una gran producción de Federico Pereyra, autor de 21 puntos.
Se acabó el sueño de Monteros Vóley en la Copa Desafío Banco Nación. El Naranja quedó eliminado en manos de Gigantes del Sur, tras caer por 3 a 1, en el encuentro que se disputó en Villa Gesell.
Luego de un inicio parejo (8-7), con ambos conjuntos presionando con el servicio y jugando con intensidad, Gigantes del Sur se escapó en el marcador con López Castro como principal figura y Goide marcando el camino con dos bloqueos sobre Espinosa (15-9). López Castro volvió a lastimar, esta vez desde el servicio, para estirar la brecha a 18-10, en un pasaje en el que Monteros no hacía pie en el encuentro. En el final, los neuquinos pisaron fuerte en bloqueo y se llevaron el set 25-15.
El elenco tucumano jugó con mayor precisión en el comienzo del segundo parcial, con Pereyra más enchufado y Riganti aprovechando la buena recepción para distribuir con mayor fluidez (6-8). Pereyra se anotó desde el servicio y la contra para que Monteros trepe a 11-16, obligando a Camilo Soto a parar el partido. Los dirigidos por Alejandro Grossi continuaron creciendo en su juego y contaron con Pereyra muy firme en la red, lo que les permitió mantener el liderazgo con una buena distancia (15-20). Manteniendo la tónica, y pese a la remontada de la mano de López Castro, Monteros puso cifras definitivas y empató el partido en 1 (21-25).
Con buenos bloqueos para Gigantes y saques ganadores para Monteros se mantuvo la paridad en el encuentro en los primeros momentos del tercer chico (8-7). El trío cubano de Gigantes, junto con una buena producción de Zornetta, volvió a lastimar a Monteros y cortó con el buen momento de los tucumanos para dejar las cosas 15-8. Con autoridad y buena fluidez en ataque, Gigantes se quedó con el set y desniveló el marcador a su favor (25-17).
Con menos holgura, pero todavía siendo superior, Gigantes tomó la posta en el cuarto set: López Castro y Gutiérrez fueron los estandartes en el ataque de los comandados por Soto, que poco a poco comenzaron a hacer pesar su poderío ofensivo y a desgastar la resistencia tucumana (10-9 y 18-14). Pereyra había acercado a Monteros con una contra, pero los propios errores sentenciaron la historia: en el final, un bloqueo de Sánchez puso el 25-15 y 3-1 definitivo para Gigantes.