El Pueblo Ciruja volvió a dar una muestra de fidelidad incondicional en la despedida de la Superliga. VIDEO
Los minutos pasaron lentos esta noche en Ciudadela. Los hinchas que llegaron hoy han terminado de convencerse que aquí es el lugar donde tenían que estar. Aquí para que los golpes terminen de asumirse en vivo. Aquí para regalar el último aliento sin que importe absolutamente nada lo que hacen los jugadores. Aquí para que se contagien todos por un rato y vuelva la reflexión. Cantan: "Hay que alentar de corazón porque Ciruja yo soy". Es en la canción que el hincha encuentra un poco de desahogo. Los jugadores adentro siguen en otra. Por más profesionalismo que haya es imposible meterse sin saber que los puntos, los que tanto necesitó San Martín desde aquel lunes ante Unión, los que tanto lamentó como local contra Gimnasia, Banfield, Argentinos y Newell's, contra Defensa y Belgrano, esos puntos ya no importan más, ya no sirven. Los puntos inolvidables como el que tiene bandera y dice "1-12-2018, le demostramos quién manda en Tucumán. 2-3" están ahí, siempre acompañaron pero tampoco alcanzaron. Después de esta noche comienza otro ciclo en la vida de San Martín. Como resumen de los refuerzos que vinieron a nada se retira Delgadillo. Como certeza de los que van a quedarse a lucharla entra Gonzalo. Todo el resto es por ahora incertidumbre: el DT, los jugadores, lo que viene. La única certeza es que ellos siempre estarán. Lo dice la canción: "Juegues en la Liga o en la A". Y esa canción no se escucha en todas partes. Si quedan dudas, miren.