El joven de 15 años se clasificó al Mundial que se desarrollará en Sofía, pero la falta de sponsors y apoyo económico ponen en duda su participación. Harán un bingo para recaudar fondos.
La historia parece repetirse casi constantemente cuando aparece un deportista destacado en un deporte amateur: la falta de sponsors y apoyo le imposibilita poder viajar a las competencias y remarla se hace cada vez más difícil. El que la sufre en esta oportunidad de Jonathan Torres, quien clasificó al Mundial de taekwndo que se desarrollará en agosto en Bulgaria.
Con 15 años y con casi una década dedicada al deporte de sus amores, el joven de Alderetes clasificó a principios de abril, durante el selectivo que se realizó en Rosario, a la cita mundialista. Jonathan competirá en la categoría juvenil de hasta 55 kilos, en caso de poder asistir.
Comenzó desde de muy chico junto a Valeria Ale, en la escuela Chong-Ji, que dirige el maestro Rodolfo Castillo. Además, se convirtió en cinturón negro hace cuatro años, cuando apenas tenía once.
La situación de Torres es similar a la de varios deportistas, no cuenta con el apoyo necesario y la posición económica es cada vez complicada. Aún así, con la idea fija de que su hijo compita en la elite del deporte, sus padres, Berta y Juan Alfredo, comenzaron a trabajar arduamente para lograr el objetivo.
En primera instancia se realizó una rifa, de la cual se vendieron los 300 números y sorteará el próximo fin de semana. Pero claro, la suba del dólar complica más las cosas y hace que el objetivo sea cada vez más complicado, pero no imposible. Es por eso que el 26 de mayo realizarán un bingo en Alderetes, en avenida Alfredo Guzmán al 200.
“Hicimos una presentación y estamos esperando la respuesta del intendente, Sergio Vanegas. Tengo fe de que reciba mi nota”, cuenta Berta, repostera de profesión, en diálogo con eltucumano.com.
Jonathan es el del medio de cinco hermanos y el taekwondo no es su única pasión. Además de ser deportista y árbitro de la disciplina, también baila tango y folklore desde los cuatro años, y se encuentra estudiando en la escuela Rincón del Este, en Alderetes.
Jonathan ya cumplió con su primer objetivo: clasificar al Mundial de Bulgaria. Ahora, espera tener el apoyo suficiente para poder viajar y traer a Tucumán, a Alderetes, una medalla.