¡FELÍZ DIA!

Banderazo, fiesta en la calle y memoria por Luis Caro en Día Mundial del Hincha Decano

Premios, música y fuegos artificiales en la noche decana. Una caravana partió hasta el estadio Monumental, al cumplirse 18 años del asesinato de Luis Caro, hecho que da pie a la conmemoración. “Decido festejar por amor a mi hijo”, dijo la madre de Luis. Mirá los videos.

15 Sep 2019 - 16:41

Cuando la caravana llega a la Casa Histórica, Alejandra Sucre, camina junto a la bandera que encabeza tres cuadras de hinchas y que lleva el nombre de su hijo. En negro sobre el celeste y blanco, tiene escrito: Hoy como siempre, Luis Caro presente.

Hace 18 años, el 15 de septiembre de 2001, Luis, de 14 años, moría de un balazo en un clásico, jugado en La Ciudadela. Como remedio a la tragedia -si es que lo tiene-, los hinchas de Atlético tomaron esa fecha para recordarlo y conmemorar su día, el Día Mundial del Hincha Decano.

Por eso, el sábado a las 20, Alejandra llegó junto a su familia a la plaza Irigoyen para sumarse al banderazo de la memoria presente y, una hora después, empezaron las bombas de estruendo, el redoblante se movió hacia a la calle y arrancó la primera canción de la serie que no se interrumpió hasta llegar al Monumental: “¡Y dale/dale/dale/dale/dale, dale Deca!”

Mirá: 


“Demasiada tristeza ha habido en mi vida. Por eso hoy decido festejar. Por amor a mi hijo y por la memoria a mi hijo”, dice Alejandra, quien camina abrazada a su sobrino, y da un paso un más en su misión de convertir el odio en amor, una injusticia en un festejo popular.

En la caravana hay niños cargados por su papá en los hombros, jovencitas de impecable celeste y blanco, señoras y señores que caminan aplaudiendo, bocinas de motos, bombos, trompetas, latas de cerveza, la luna redonda y amarilla en el cielo, historias de herencias familiares de mismo sentimiento, jugadores tatuados en la piel y en el corazón, todos unidos la alegría del canto de un coro único: “¡Todo 25 será carnaval y hasta la Libertadores no vamo a parar!”.


Avanzan por Congreso, Laprida, llegan a la avenida Sarmiento y ahí doblan por 25 de Mayo. Y al llegar al estadio Monumental los recibe un escenario, donde la presentadora Aldana Zilman dice por micrófono: “Hoy es un día de reflexión, para que nunca pase lo que pasó con Luis. Y también es un día de festejo”.

En la esquina de 25 de Mayo y Chile hay colgados banderines celestes y blancos que abrazan a la multitud que baila, que canta, que grita: “¡Vamo lo Deca!”


Suena La Mona Giménez, el presentador Gonzalo Ávila pide “un aplauso para una gloria decana presente ¡el Cota Álvarez!”. Y luego empiezan las menciones y los premios.

Alejandra sube primero. “Que nunca más haya otro Luis Caro”, pide. Y la gente responde: “¡Se siente, se siente, Caro está presente!”.

Luego llaman a Facundo Gultemirian, ganador por el mejor tesoro histórico. Se trata de una reliquia que incluye uno de los hologramas decanos que usaban los jugadores sobre sus camisas cuando no había camisetas.


El premio al mejor tatuaje fue para Cristian Chapur, quien dejó marcada en su piel la historia con su papá. La mejor canción inédita fue para María Bustos y la interpretó en vivo. Subió con su ukulele cantó la versión decana de “Se me ha perdido el corazón” de Gilda.

El mejor trapo decano fue para la familia Villafañe: su sentimiento hecho tela, en una sábana, desde el año 1985. El mejor disfraz se lo llevó el Pituco, Juan Carlos Santillán. El mejor hogar decano es la casa de casa del Cabezón de Bario Oeste 2. Hubo una mención para el locutor Carlos Olea por su histórico relato del ascenso. 

Y también estuvo el Facu Juárez:


La Inimitable, Deca Cultural, la murga Los Pitucos, gente de Villa 9 de Julio, Villa Muñecas, barrio Los Pinos y de muchos más barrios, hinchas de aquí, hinchas de allá, y claro, La comisión del hincha, claves en la organizaicón del encuentro;  hinchas de toda la provincia festejan y en un ratito se hacen las 12. Fuegos artificiales, banderas en alto, y el: “¡Viejo y Glorioso Decano!/¡De corazón igual!...”

La Deca Stone sube al escenario y que siga el baile porque cantan: “¡Y Dale Deee!”  ¡Arriba los corazones, entonces! Que quizás llegan tan arriba y hace bailar a los que alientan desde allá, que tambíen es su día.

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