De la mano de su entrenador en jefe, el club de Barrio Norte volvió a los primeros planos del básquet provincial: tres títulos en primera, dos en juveniles e instalaciones nuevas: “Fue un año tremendo”.
Entre los años de dirigente y de entrenador, Tavo lleva 15 al lado de la Cebra.
Hace poco más de un año, en Estudiantes buscaban recaudar fondos para cumplir el sueño de la cancha con el piso de parquet. Ese sueño se cumplió en el mes de marzo, cuando finalmente el estadio Coco Ascárate lució ese tan anhelado piso de madera, para poder practicar el deporte como corresponde. A partir de ahí, la historia de la Cebra cambió y coronó un 2019 que será único.
La seguidilla arrancó con el Torneo Regional y, posteriormente, con el Apertura local. Sí, luego de 51 años sin ganar nada, Estudiantes levantó dos copas en menos de dos semanas y uno de los principales responsables de que eso ocurra fue Gustavo Gaete: “Fue un año tremendo. Muy merecido para el club, por los títulos, por el piso. Ganamos un par de títulos en inferiores también. Realizamos los viajes que teníamos planificados en el año. Estamos a uno de cumplir 100 años y lograr todo esto después de tanto tiempo la verdad que reconforta mucho, sobre todo para los que estamos en el día a día. Así que muy felices”, señaló el entrenador de la primera de la Cebra y entrenador en serie de las demás categorías, en diálogo con eltucumano.com.
La historia dice que desde principios de los años 90 hasta hace unos años, en Estudiantes no la pasaron bien. El club estuvo al borde de desaparecer por malos manejos y por conflictos internos, pero poco a poco la cosa cambió: “La pasamos mal muchos años. Hubo gente que le ponía el pecho por momentos, pero no había una planificación constante como para sacarlo a flote y que Estudiantes vuelva a estar en los primeros planos”, recordó Gaete.
“Se acomodaron cosas en lo institucional, los papeles están al día, se recuperaron muchas cosas, faltan algunas otras, pero esta dirigencia, en este proceso encabezado por el presidente Sergio Echevarría, quiere dar pasos grandes y firmes. Nada mejor que esté acompañado por logros deportivos, eso hace creer al socio, al hincha, y da energía para seguir adelante”, agregó.
Nacido y criado en Villa 9 de Julio, muy cerca del club, Gaete lleva 15 años en la institución, habiendo sido entrenador de todas las divisiones formativas y hasta directivo. Hoy en día, aparte de ser entrenador de cuatro categorías, coordinar las otras y ser entrenador de la Primera, es Secretario de la institución. Pero Tavo no está solo a la hora de trabajar: “Estamos junto los profes Alexis Clemente y Martín Cámara, nacidos en el club; el profe Gabriel Guerrero, que hace unos años se sumó con los más chiquitos; también se encuentran en este gran equipo Jorge Ibañez y Marcelo Sanchez Loria, más conocido como Gareca. Son mucho más que dos utileros: Uno es un todoterreno y el otro el alma de Estudiantes”, afirma.
Luego agrega: “Y este año sumamos al profesor Gabriel Lucena en la parte física del plantel superior; al profesor Raul Lischinsnky, asistiendo con su experiencia junto a la juventud de otro pibe de la casa, Fabricio Espósito, que está dando sus primeros pasos como entrenador con asistencia estadística. Además de contar con una base sólida desde lo dirigencial con el trabajo de compañeros de comisión y amigos como José Luis Espósito (vicepresidente), Gerardo Frasca (tesorero), la desinteresada e incansable colaboración del dirigente Luis Adad, Sandra Clemente desde prensa y tantos otros silenciosos aportes que suman para que este presente de Estudiantes sea posible.”.
Esta temporada, con un plantel muy corto que sufrió bajas por lesiones o por problemas ajenos, pero con casi todos jugadores formados desde las inferiores, Estudiantes se quedó con el
Torneo Apertura y el
Clausura, en Tucumán; también ganó el
Torneo Regional y en la actualidad se encuentra en la segunda posición de la
Conferencia NOA, en el
Torneo Federal, cerrando así un año inolvidable para la institución que cumplirá un siglo en 2020. Asimismo, en las divisiones formativas se quedó con el título en
U13 y
U17, y el subcampeonato en
U15.
Por eso y por varias razones más, en este fin de año,
Gaete levantará la copa, primero, por su familia: “Por la salud de mi papá, de mi mamá, de mi hermano, de mi novia, que son el círculo familiar más íntimo”. También, el entrenador tucumano más ganador del año, brindará por “Los amigos que no la están pasando del todo bien. Siempre hay gente que en el tema salud o en el económico no pasan un buen momento. Siempre hay que acordarse de los que no la están pasando del todo bien. Y en particular, por toda la gente del club, porque sigamos de esta manera. Por la felicidad de todos los que conformamos Estudiantes”, sentenció
Gustavo.