Aquel plantel estaba integrado, casi en su totalidad, por jugadores que provenían de la consagración del año anterior en el Argentino “A”. Con un 11 títular que se repetía casi de memoria, el equipo solo encontró competencia en Chacarita con el que luchó por el título, pero a sabiendas que ambos iban camino de un ascenso inminente (ascendían los dos primeros). La consagración en Córdoba, luego de ganarla 4 a 1 a Talleres y mandarlo al descenso, fue solo el final de un andar sólido y sin fisuras que lo convertía en un elenco casi invencible.
Desde la solvencia de Lucas Ischuk hasta la capacidad goleadores del Pulga Rodríguez, pasando por la experiencia de Santanas Páez, la entrega de Diego Erroz y la jerarquía de Sebastián Longo, aquel Atlético ocupa uno de los lugares más destacados de la historia del ascenso del fútbol argentino.
Fueron 21 triunfos, 11 empates y 6 derrotas las que conformaron los 74 puntos de la tabla de posiciones final. El goleador del equipo y del campeonato fue nada menos que el Pulga Rodríguez, que tuvo una temporada brillante, probablemente, mostrando el mejor repertorio de su exitosa carrera. 20 goles hizo el simoqueño, superando en la tabla de goleadores a figuras como Salmerón o el actual Decano Javier Toledo, que marcó 18 jugando para el sub campeón, Chacarita.
I only needed to change some CSS.
Se produjo un error, no se encontró el tweet.