ANÁLISIS

"Eso no se olvida": quién es quién en la huida de San Martín

Algunos jugadores de San Martín dejarán el club a fin de mes antes de que se defina el final de la temporada. Mientras todos luchan por la causa del ascenso, algunos, en silencio, miran para otro lado.

16 Jun 2020 - 19:25

La gloria que no fue. El plantel de San Martín de la temporada 19/20 ya es parte del pasado.

“Gracias a los jugadores, los huevos que ponen para ser campeón, eso no se olvida lo dice la hinchada con el corazón”, podría haber sido la canción para despedir a este plantel. Sin embargo, las circunstancias truncaron el camino a la gloria y algunos que empezaban dejar su firma en la historia grande de San Martín, terminarán yéndose por la puerta de atrás, seguramente olvidados antes de que cante el gallo.

En las últimas horas, ocho jugadores anunciaron que dejarán el club y Roberto Sagra dijo que podría haber 20 bajas en total. El 30 de junio el plantel de la temporada 19/20 empezará a convertirse en un recuerdo cada día más lejano. 

Ahora, se entiende perfectamente que los jugadores son trabajadores asalariados, se comprende perfectamente que sus prioridades están lejos de los colores rojo y blanco. Se comprende y se entiende, pero duele también, porque los hinchas de fútbol, que somos capaces de recorrer el país gastándonos los únicos dos mangos que nos quedan en el bolsillo para infiltrarnos en una cancha en la que no somos bienvenidos y hasta corremos peligro, esperamos de ellos, de los de adentro del campo de juego, un poco más de compromiso por la causa de nuestra pasión. 

Porque desde que AFA hizo pública la resolución que deja, por el momento, a San Martín sin ascenso, el Pueblo Ciruja entero se encolumnó tras la lucha de la dirigencia que sin concesiones se enfrentó ante el poder, prometiendo ir hasta las últimas consecuencias, manteniendo las esperanzas hasta hoy. 

Sin embargo,  los jugadores, protagonistas de una campaña extraordinaria que merece coronarse con la promoción de categoría, casi no han abierto la boca.  Salvo una que otra declaración aislada y sin demasiada fuerza, el plantel Santo guardó silencio, casi como si no le importara lo que está sucediendo, dejando en claro que solo se ponen la camiseta para jugar 90 minutos a la semana. 

Ahora, acercándonos a la fecha de la finalización de los contratos de buena parte del plantel, muchos futbolistas anuncian que no seguirán en el club, incluso antes de saber si su objetivo está cumplido. Es cierto que según el propio Sagra, el plantel resignó un 30% de los sueldos y dieron facilidades de pago, también es cierto que el club no está en condiciones de sostener el presupuesto. Pero también es real que las ilusiones de ascender aún siguen intactas y que en caso de concretarse ya muchos de ellos no estarán ni para saludar a la gente. 

Era lógico y esperable que algunos jugadores no sigan en el segundo semestre, de hecho es insólito pensar que el torneo pueda llegar a definirse en la cancha con planteles totalmente diferentes. Pero, por otro lado, hubiera sido importante que algunos jugadores acompañen más de cerca este momento de lucha. No solo por la institución a la cual todavía están vinculados, sino por ellos mismos. Porque son ellos los que traspiraron cada punto conseguido, y porque son ellos los verdaderos protagonistas del show. 

La misma resolución que deja sin ascenso a San Martín suspende por dos años los descensos, lo que atenta claramente contra la fuente laboral de los futbolistas profesionales que deberán rebajar sus ganancias o directamente quedarán sin trabajo, ya que muchos clubes podrán ahorrar al no tener mucho en juego. De hecho, ese es el objetivo de esa medida: oxigenar a loa clubes, es decir ahorrar en sueldos. 

No obstante, no hubo más que una tibia reacción de algunos jugadores para oponerse a las medidas, cuando era una ocasión inmejorable para revolucionar el deporte y pedir mejores condiciones para todos. Tal vez todavía estén a tiempo.

Volviendo a San Martín, salvo alguno que otro, la mayoría de los jugadores peleó por lo que merecía que era el premio a su trabajo bien realizado. porque eso sí, fueron grandes profesionales, cumpliendo su tarea, pero les faltó el compromiso que pedía una situación atípica como esta. En cambio, Prefirieron ser los soldados que huyen y sirven para otra guerra. Guerra que, si se presenta, seguramente tampoco pelearán y volverán a huir.

Mientras los dirigentes alzan las voces en los medios exponiéndose a sanciones y presiones de todo tipo. Mientras los hinchas copan las redes sociales y las calles para hacerse escuchar, arriesgando su salud. El capitán Arce, en silencio, piensa en su vuelta a Unión, Mercier en su homenaje en el Nuevo Gasómetro. Pons que hizo 10 goles seguidos, entonces ya coquetea con las grandes ligas de vaya a saber dónde, amagando con ir se desde el mercado de pases anterior. Bellone elige el prestigioso fútbol de Chipre en lugar de la pasión de Ciudadela y de los demás nadie sabe porque no hablan, ni hablaron nunca. 

La contra partida es Lucas Diarte que se animó a publicar su descontento por Twitter y que hasta se acercó a la marcha. Seguramente, Gonzalo Rodríguez se quedará en el club a dar la cara como siempre y jugará en la categoría que sea y del puesto en el que lo pongan. 

En fin, si San Martín termina consiguiendo el ascenso, será gracias al buen trabajo del plantel dentro de la cancha, y será a pesar de su tibieza afuera de ella. 

Pero otra vez quedó demostrado, que pase lo que pase, los que estarán siempre, pagando, no cobrando, en la categoría que sea y luchando contra el que venga, serán los hinchas, porque el Santo es de la gente.  

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