El club de Barrio Norte tiene un motivo para festejar, pero decidió no hacerlo por la crisis sanitaria. Hoy se descubrirán unas placas en honor a una institución que volvió de entre las cenizas.
Estadio Coco Ascarate, la casa de Estudiantes.
El mito del Ave Fénix resurgiendo de entre las cenizas en su lecho de muerte es el claro ejemplo de Estudiantes. Un club de barrio que tuvo su época dorada hace más de 52 años, luego entró en un pozo complicado y tocó fondo en los años 90 y principios de 2000, cuando estuvo al borde de la desaparición. Llegó gente con ganas de levantarlo y hoy, en el día de su aniversario número 100, festeja uno de sus mejores momentos.
“Justo nos tocó estos 100 años en medio de la pandemia y todo lo que teníamos pensado a nivel deportivo, cultural y social no lo vamos a poder realizar por cuestiones que todos saben”, comenzó contando el presidente de la institución de Barrio Norte, Sergio Echevarría, a eltucumano.com.
“El viernes al mediodía vamos a descubrir unas placas en reconocimiento a los 100 años de vida del club y otra que van a poner los socios, jugadores, hinchas y todas personas allegadas a la institución. Más que eso no se puede hacer, con eso vamos a tratar de festejar y después a lo largo del año, a medida que se vaya pudiendo, iremos desarrollando las actividades que teníamos previstas”, agregó.
El entrenador del equipo, Gustavo Gaete, recalcó que “hubo mucho ímpetu por parte de mucha gente por poner a Estudiantes en el lugar que se merecía. Todavía estamos en el proceso de devolverle al club lo que fue deportiva, institucional y socialmente. Por suerte estos últimos años en primera división y en divisiones formativas unos años antes, pudimos devolverle ese prestigio deportivo que tenía Estudiantes en décadas anteriores”.
Gaete fue uno de los responsables de volver a poner a Estudiantes en los primeros planos a nivel deportivo. Primero con un duro trabajo al frente de las formativas, luego haciéndose cargo del primer equipo: “Nada se logra sin esfuerzo. Hubo mucho. El día a día de un club es complicado. Tratamos de disfrutarlo, obviamente, pero siempre poniéndonos metas con toda la gente que me tocó compartir”.
“Se disfruta el doble, se disfruta mucho y se valora mucho lo que hizo tanta gente que en estas fechas uno recuerda y se da cuenta en carne propia lo que llegamos a vivir, tanto alegrías, como tristezas, como esfuerzos; toda esta gente que formó parte de la historia grande del club en estos 100 años. Mucha gente que trabajó para que la llama esta de los 100 años que hoy cumplimos, esté encendida, así como también la gente que en su momento luchó para que esa llame no se apague en algún momento. Ambos trabajos son tan valiosos para que podamos estar festejando este aniversario. El esfuerzo en los clubes de barrio siempre está”.
Conrado Echevarría, Sergio Echevarría, Gustavo Gaete e Ignacio Echevarría.
La Cebra salió campeón el 9 de septiembre de 2019, en una memorable final ante Belgrano y cortando una racha de 51 años si títulos: “Uno comienza a disfrutarlo a medida que pasa el tiempo, porque en el momento había como un grito comprimido en la garganta de mucha gente que está hace mucho más tiempo que uno en el club; y se generó cierta presión a la hora poder ganar esos títulos, en los partidos finales. Repercute esa responsabilidad en uno, en los jugadores y sobre todo en los que son del club, y se siente una sensación muy linda a la hora que te reconozcan, pero bueno, va tomando más importancia con el correr del tiempo. El tiempo pone las cosas en su lugar, dicen. Ahora que no hay básquet uno está disfrutando lo que fue el año 2019. Siempre digo que si hay un Dios, o alguien o algo, ya sabía lo que iba a pasar en este 2020 entonces nos regaló el 2019 glorioso que tuvimos en lo deportivo, y desde el inicio, porque pusimos el piso de parquet, en lo institucional pusimos todos los papeles en reglas. Creo que empezamos a festejar el centenario el año pasado, y alguien sabía que no iba a haber básquet en 2020 entonces nos dio ese tremendo año para toda la gente de estudiantes”, señaló Gaete.
Osvaldo Luis Chalín, 71 años como socio de la leyenda de la Cebra
Nombrarlo a Osvaldo Luis Chalín, o Chala como lo conocen en Estudiantes, es palabra mayor en el club de Barrio Norte: “En su tiempo, muchos que hoy no están supieron vivir ese momento tan lindo. Del año pasado puedo decirle que la felicidad aún perdura del regalo que nos hicieron los jugadores y cuerpo técnico. Esa noche se jugó a estadio lleno donde concurrieron familias completas”.
“De estos 100 años de mi querido club tengo los mejores recuerdos. Dentro de mis 71 años en el club, 50 los dediqué trabajando por los niños y jóvenes, hoy funcionarios, profesionales, comerciantes y además grandes personas”, rememoró Chalín con eltucumano.com. Luego agregó: “Jamás olvidaré a las grandes personalidades que trabajaron por el club, que son muchos. Y en estas personas rindo homenaje a todos: Sr. Ricardo "Coco" Ascarate, Sr. Salvador Ferri y Sr. Antonio Bollea”.
En el centro y con camisa a cuadros, Osvaldo Luis Chalín recibe una placa del Departamento de Mini Básquet de la Federación Tucumana, luego de un encuentro de formativas que llevaba su nombre. Lo acompañan dirigentes, entrenadores, jugadores y su hijo Lucho.
El presente institucional y deportivo del club
“La situación en este momento no se encuentra cerrado totalmente. A mediados de julio cuando se comenzaron a abrir algunas actividades y deportes, habíamos comenzaron a abrir, siguiendo los protocolos, con algunos grupos de chicos. A finales de julio decidimos volver a cerrar. No tenemos muchos gastos hoy en día porque el consumo de luz se reduce, los entrenadores entienden la situación, el personal del club también. No deja de ser una situación difícil porque al club hay que seguir manteniéndolo y seguir haciendo cosas, así que es una situación no grata para ninguna institución”, reveló Echevarría.
Luego agregó: “Los clubes de barrio contamos con muy poco ingreso, la cuota que pagan normalmente los chicos que vienen a practicar el deporte, y después con la ayuda de algunos socios, amigos, allegados y algunos sponsors, que obviamente complicados por esta situación de pandemia, también dejan de aportar. Hay que trabajar, ingeniárselas, buscar alternativas para seguir adelante y seguir con el club de la mejor manera posible”.
Asimismo, en el plano deportivo, Estudiantes pasaba por un momento impresionante. En 2019 ganó el Apertura y Clausura local, y también el Torneo Regional. Luego, comenzó su primera participación en el Torneo Federal, donde se encontraba puntero de la Región NOA, pero llegó el coronavirus, el parate de la competencia y se terminó todo.
“Teníamos la esperanza de jugar playoff del Torneo Federal, primera vez que el club participaba en un torneo federal. Nos iba bastante bien, estábamos punteros, habíamos encontrado cierta solidez en nuestro juego, basada en todo un año a nivel local y regional que nos hizo consolidar como equipo. Pero bueno, no renegamos cuando uno entra en conciencia de la realidad porque obviamente que lo deportivo pasa a segundo plano y pasa a ser lo más importante la salud. Sí quedamos con esa incertidumbre, o esas ganas, como equipo, de tratar de ver para qué estábamos en playoffs. Después obviamente que tenemos que retomar el nivel deportivo o el nivel competitivo que podíamos tener como equipo, cuando todo se reanude, pero sabemos que va a ser una realidad diferente. No sabemos si vamos a contar con el mismo plantel, ni qué competencia iremos a jugar”, recalcó Gaete.
“Cómo está la sociedad, los clubes están igual, los planteles están iguales, así que la verdad que una lástima, pero no renegamos porque es lo que nos toca a todos. Hay cosas más importantes por las que uno puede llegar a renegar, y es el tema salud. La prioridad es eso”.
Sobre el cierre, Gustavo Gaete señaló: “Ahora tratando de festejar el centenario con una procesión que va por dentro, con el orgullo de que nuestro club esté celebrando un aniversario más, número 100, que no es poca cosa. Y cuando toque volver habrá que estar preparado. Con el club seguiremos haciendo obras mientras se pueda, mientras los ingresos los permitan, mientras el esfuerzo de la gente nos siga acompañando y deportivamente apenas se puedan abrir las puertas de nuevo, volvemos a la actividad con todos nuestros chicos y cuando se pueda, con el plantel superior también”.