El arquero de San Martín aseguró que "cualquiera puede cometer un error" y también resaltó el apoyo que recibió por parte del plantel: "Yo me aferro a mis compañeros y lo que digan los demás me entra por un oído y me sale por el otro”.
El santo se trajo tres puntos de oro para Tucumán al vencer a un siempre difícil Chacarita como visitante en el mediodía del domingo.
El equipo de De Muner logró imponerse gracias a tres golazos con jugadas colectivas a puro toque que culminaron con definiciones fulminantes. El ataque del Santo volvió a tener una buena tarea convirtiendo otro triplete por segunda vez consecutiva en el certamen.
Sin embargo, el lunar oscuro de una actuación casi perfecta, estuvo vinculada a un yerro defensivo, más precisamente a un error no forzado del arquero Ignacio Arce quién le sirvió el gol a Luciano Perdomo que no perdonó.
Tras el partido, el arquero desdramatizó la situación y manifestó que siempre supo que su forma de jugar supone riesgos: “Uno sabe que puede fallar, me puedo equivocar, nadie es perfecto, con la metodología de juego que tenemos me ocupan mucho. Hoy lo único que me interesa es que se haya ganado”.
“Nosotros hablamos, entrenamos y lo hacemos de esta forma, no perdemos nuestra esencia y algún momento me iba a equivocar. Si nos ponemos a pensar los dos errores que tuve fueron Chaca, justo, por coincidencia, los mismos goles, parecidos. Después tenemos la valla menos vencida y el equipo está peleando el torneo”, agregó.
En este sentido, el golero Ciruja dijo que las críticas los tienen sin cuidado: “Los comentarios a mí me chupan un huevo, así directamente, porque hay momento en que uno es el mejor, y en estos momentos no se van a acordar de los tres lindos goles que hizo San Martín, sino del error de Arce, así que yo me aferro a mis compañeros y lo que digan los demás me entra por un oído y me sale por el otro”.
“Desde chiquito que juego de la misma manera, un error lo puede cometer cualquiera, hasta los grandes arqueros y yo también lo puedo tener. Lo que más importante es que ese error no me llevó a seguir equivocándome, sino que me fortaleció para ayudar al equipo”, sentenció.
A pesar de sus declaraciones que dejan en claro su fuerte personalidad y trasmiten seguridad, Arce no niega que su equivocación no pasó desapercibido y quedó retumbando en su cabeza: “Me voy con bronca conmigo mismo, soy muy autocrítico y por ahí me lastimo mucho, eso lo tengo que trabajar conmigo mismo, pero contento y tranquilo porque el equipo está preparado para cualquier adversidad y más que nada me llevo lo que fue el final del partido cuando todos se acercaron para darme su apoyo”.
“El claro ejemplo de lo que somos como grupo, es que cuando hizo el segundo y el tercero vinieron y me demostraron su apoyo, así que yo no les puedo demostrar debilidad”, añadió.
Además, el dueño de los tres palos del Santo opinó sobre el funcionamiento general del equipo: “Creo que en el primer tiempo abusamos mucho de la salida baja, si bien siempre tratamos de salir desde atrás con paciencia y tenencia, pero en el entretiempo, Pablo nos habló que teníamos que buscar los espacios por afuera y los tres goles vinieron así entrando desde adentro para afuera”.
En el mismo sentido, otros de los referentes del plantel y una de las figuras del partido, Lucas Diarte, respaldo a Arce: “Nacho es el mejor arquero de la categoría y muchas veces nos ha salvado y un error lo puede tener cualquier, él lo tuvo y el equipo lo va a apoyar”.
“El gol de Chacarita no es más que la idea que tenemos como equipo y la línea que nos baja el cuerpo técnico. Obviamente que nos respaldamos entre todos, son errores que pueden pasar. Tenemos que ser un equipo fuerte, para estar ahí arriba hay que tener personalidad, hay que tener mucho carácter y creo que este equipo lo tiene. Tenemos que seguir trabajando con la humildad y mucho sacrificio”, explicó el lateral por izquierda.
En cuanto al funcionamiento colectivo de San Martín, el defensor analizó: “El primer tiempo no entendimos como jugarlo, en el entretiempo hubo una charla fuerte, teníamos que entrar a jugar el segundo tiempo de la forma en la que nos dijeron. Los espacios estaban detrás de la línea de defensa de ellos y en el primer tiempo lo usamos una sola vez (en el gol). Por eso en el segundo tiempo pudimos aprovechar eso, lo entendimos, entendimos como se tenía que jugar el partido y gracias a Dios pudimos convertir y ganar”.
No hay dudas que Diarte está pasando un gran momento futbolístico y que se ha convertido en una de las figuras de este San Martín: “Estoy consiguiendo una madurez que a mí me hace sentir bien desde todos los aspectos y entonces trato de disfrutarlo y de ser feliz por el momento que me está tocando pasar”, cerró el jugador del Santo.