El juvenil Pablo Trujillo sorprendió a propios y extraños con un tremendo golazo en el empate en 1 entre El Decano tucumano y San Lorenzo en Reserva. Mirá el video.
El festejo del Chico Trujillo. (Foto: Prensa Atlético)
"Lo que hay que soñar hay que vivirlo", cantan los chilenos de Chico Trujillo y el que vivió lo que soñó es el chico Pablo Trujillo, jugador de la Reserva del Club Atlético Tucumán que marcó un verdadero golazo de volea y de zurda en el empate en 1 ante San Lorenzo esta mañana en el complejo José Salmoiraghi.
Rosales controló por izquierda, se perfiló hacia adentro y mandó centro al área. ¿A la olla? Para nada. Un poco más afuera, entre el punto penal y la medialuna. Trujillo esperaba en el área, pero fue más rápido que todos e interpretó adónde caía el centro.
El 11 Decano dio dos pasos para atrás, uno más para acomodarse y preparó la zurda. En una milésima de segundos, decidió vivir lo que soñó y sacó una furibunda volea de zurda, que se clavó junto al palo del 1 Cuervo para desatar la locura propia y de sus compañeros ante tamaño golazo.
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A los 10' del primer tiempo, la visita se había puesto en ventaja con gol de Lorenzón a los 10' del primer tiempo. Pero a los 30' llegó la bomba que soñó y vivió el Chico Trujillo.
Los pibes dirigidos por Martín Anastacio formaron con Tomás Marchiroi, que bajó a sumar minutos; Moisés Brandán, Rodrigo Morales (que se retiró lesionado), Nahuel Duarte y Marcos Valor. En el medio, también aparecieron pibes con recorrido en Primera como Kevin Isa Luna y Lucas Naranjo, junto a Joaquín Ávila y Hernán Rosales; arriba, Joaquín Ortega y Pablo Trujiilo, en su jornada soñada.