Hinchas de San Martín cortaron la calle en el barrio de Retiro y recibieron al plantel en el hotel tras el entrenamiento en el predio de Argentinos Juniors. El Santo no está solo de cara al partido de mañana que se vive como una final.
La ansiedad carcome los corazones rojos y blancos que a esta altura saben que tendrán una larga noche de insomnio y previa de cara al partidazo de mañana a las 17.40 contra Quilmes.
No hay Ciruja en el mundo que no esté atento al reloj esperando que los equipos salten a la cancha y que el Santo pueda obtener un triunfo que lo deje golpeando las puertas del cielo.
Es por eso que a nadie sorprendió que tras el entrenamiento en el predio de Argentinos Juniors, el plantel se encontrara en la puerta del hotel con una colorida y ruidosa bienvenida, organizada por los Cirujas de Buenos Aires y de La Plata que suelen decir presente cada vez que el Santo juega en la Capital o alrededores.
Así, el coqueto barrio de Retiro, se vio invadido por la pasión Roja y Blanca que no encuentra ni límites ni fronteras y que esta tarde encontró en Esmeralda y Avenida del Libertador una nueva esquina del Santo.
Las imágenes fueron registradas e inmortalizadas por el legendario medio partidario Santo de la Ciudadela que a través de su corresponsal en Buenos Aires, conocido como Santo Valeria, trasmitió el momento en vivo, persiguiendo al ómnibus desde la salida de la práctica hasta el encuentro con la hinchada.