Muy conocido es el pase frustrado de Palermo al Santo, sin embargo, hay otro jugador, uno de los mejores de los últimos 40 años, que tenía todo arreglado para vestir la roja y blanca, pero el técnico del momento le habría bajado el pulgar. De quién se trata
En el programa Fuera de Control, que se emite por Radio Sports, entrevistaron al ex arquero de San Martín Marcos Gutiérrez quien reveló una historia muy poco conocida para el Pueblo Ciruja.
"El Burrito Ortega estuvo cerca de jugar en San Martín”, tiró la bomba el Anguila que guarda con Ariel Arnaldo una vieja amistad que nació en Ledesma, ciudad de donde ambos son oriundos.
“Con él lo hablé cuando fue mi último paso en el club. Él había tenido ese inconveniente en River, me llamó el presidente y me manifestó que quería hablar con Ariel. Ariel me dijo que por favor lo llame, llegaron a un acuerdo y después hubo cosas ajenas a mí. El técnico (Carlos Roldán) no lo quería y le bajó el pulgar".
"Ariel me dijo que estaba todo acordado para venir a San Martín, me hacía hincapié en lo que era jugar con esa gente y que le generaba expectativa y después el técnico lo llamó y le dijo que no, que no era conveniente que venga al club", agregó Gutiérrez.
La situación a la que hace referencia el ex arquero, habría sucedido en durante el verano del 2011, a mitad de temporada de la tempora 11/12. Durante toda la primera mitad del certamen el Anguila fue titular, luego llegó el verano y abruptamente dejó el club, cediendo el puesto a Julio López para la segunda parte del Nacional B en el que San Martín terminó descendiendo al Federal A ya con Monzón como DT.
Al mismo tiempo, Orteguita había sido desafectado del plantel de River por Juan José López, luego de faltar a algunas prácticas mientras el Millonario peleaba por no descender.
Antes, en el 2009, el Burrito ya había jugado el Nacional B con la camiseta de Independiente Rivadavia de Mendoza, donde disputó 25 partidos y marcó cuatro tantos, para luego pasar por últimaa vez al club de Nuñez.
Al no concretarse su pase al Santo, Ortega encontró refugió en All Boys que militaba en la máxima categoría donde jugó por unos meses hasta recaer en Defensores de Belgrano de la B Metropolitana para terminar retirándose con 38 años de edad.
Destino o casualidad, ambos clubes que se dieron el lujo de rechazar a un crack como Ortega, a los pocos meses se fueron al descenso el mismo día por la misma vía: la promoción.