Con un Larralde brillante, un Llama encendido, un Jourdan más efectivo que nunca y un equipo parejito, el Santo dio cátedra en una Ciudadela repleta, desatando una fiesta que invita a soñar de cara al final.
"Así sí, San Martín, así sí", grita un hincha con las manos moradas de tanto aplaudir a un equipo que hoy fue despiadado y contundente, que dejó viejos vicios de intrascendencia, para ser vertical y profundo de arranque, y paciente después.
El baile fue orquestado por Larralde, todavía envalentonado por su partidazo en Floresta que esta noche repite desde el primer minuto, cuando se la filtra a Jourdan hoy más rápido, decidido y decisivo que nunca. Son una, dos, tres iguales. El gol está al caer.
El gol está al caer y cae nomás. Cae del cielo en forma de rebote que captura Jourdan. 1 a 0 y ellos tienen 10 culpa de un caballo que le arrancó la cabeza a Andrada de una patada.
La estocada demora, ellos no quieren lola y cambian de objetivo: venían a empatar y ahora se conforman con perder por poco ¿Podrán?
En el complemento más de lo mismo: ellos nada, San Martín todo. Jourdan la vuelve a embocar y tras él, la mete Miritello que ya suma 12 y escala en la tabla de goleadores, llamando la atención de más de un club que lo querrá para el año que viene.
Entra Verón y también Maggi, este último le saca el penal que el primero había generado tras un gran pasa del señor 10 de la noche: Larralde a esa altura figura indiscutida, lo sigue de cerca el Pelado Llama que hoy fue el que todos esperan que sea.
La defensa, sin sobresaltos cumple, Carrizo ni la toca. El "ole, ole", baja de los cuatro costados y San Martín vuelve a entusiasmar, como lo hacía cuando todo esto empezaba. Justo ahora que se viene el final, el equipo parece reencontrarse. Oportuno.
Empató Instituto, golpeado por la derrota en el clásico y se desmorona como castillo de naipes. Belgrano juega mañana y es el próximo en venir a Ciudadela, que no trastabille porque acá, el Pueblo Ciruja está al acecho. Por ahora a seguir por esta vía, partido a partido, gol a gol. Mientras tanto a disfrutar, que esto es San Martín, es viernes, ganó el Santo y todo el mundo lo sabe.