Un penal dudoso y nueve expulsados fueron el saldo de un partido que no terminó y en el que el árbitro debió irse custodiado por La Policía. En LTA protagonistas de ambos equipos hablaron sobre lo sucedido.
Tras el polémico partido que protagonizaron Juventud Unida de Tafí Viejo y San Antonio de Ranchillos, que terminó con la expulsión de 9 jugadores de Ranchillos tras un penal sancionado por Carlos Martín, por el programa La Tribuna Amateur (LTA) pasaron protagonistas de ambos equipos.
Por un lado, el capitán del Sello Rojo, Juan Cabrera dijo: “Quisimos hablar con el árbitro, pero era imposible. Nos miraba de pies a cabeza con mucha soberbia y sin dejarnos decir ninguna palabra. Este juez se maneja de esta manera, hablé con jugadores de otros equipos y dicen que siempre te trata así”.
“Siento que quieren perjudicarnos, les molesta que estemos peleando para entrar a la siguiente etapa”, agregó el jugador que además acusó al club de Tafí de no prestarles un vestuario.
Al cruce salió, Matías Diarte, delantero de Juventud: “Estoy aquí para aclarar los dichos de Juan Cabrera, que puso en duda la hospitalidad del club para con ellos. Él dijo que todo empezó cuando tuvieron que cambiarse en las tribunas y no fue así; se había programado un partido de reserva antes contra Unión del Norte, con lo cual esos chicos debían ocupar los vestuarios, se le avisó a la gente de Ranchillos que debían esperar unos minutos y ellos no quisieron hacerlo”.
En cuanto a la jugada que desató la polémica, el hermano de Lucas Diarte (jugador de San Martín), explicó: “Yo estaba viendo el partido desde la tribuna por un problema físico, pero se ve que Juan Cabrera le apoya la mano en la espalda al Taka Rivero y éste se deja caer, fue una jugada muy rápida para el árbitro, para nosotros fue penal”.