Empató el Santo

¿Quién fue el mejor y el peor? El 1x1 de San Martín , pasando por el técnico y los suplentes

San Martín se durmió y perdió dos puntos de oro que ya tenía en el bolsillo. Se lo empataron de contragolpe y no pudo reaccionar a pesar de jugar con un hombre de más los últimos 15 minutos. Algunas actuaciones aceptables, muchos puntos bajos y decisiones reprochables para el entrenador. ¿Vos qué opinás?

03 Sep 2023 - 21:54

Darío Sand (6): Casi sin participación en el juego. Atajó una que pudo haber significado la derrota, pero tampoco fue una gran intervención, más bien se la regalaron. En el gol no tuvo nada que hacer, lo fusilaron luego de una jugada en la que varios de sus compañeros acumularon errores hasta dejarlo indefenso frente a un delantero rival. 

Axel Bordón (6): Su presencia entre los titulares generaba muchas interrogantes porque casi que no venía jugando en los últimos meses. Las lesiones de Sansotre y Quilez obligaron a que se recurra a él para este partido y cumplió con su tarea. Firme en la marca, prolijo con la pelota y criterioso para atacar. Suficiente para un futbolista del que no se esperaba mucho y terminó mostrándose como alternativa confiable, al menos hoy. 

Juan Orellana (7): Siempre bien parado, firme para marcar y sólido en el juego aéreo. Correcto partido de este defensor que es de lo más regular del equipo y si no fuera por aquella expulsión contra Agropecuario, tal vez hablaríamos de un torneo sin fisuras. 

Nahuel Brunet (6): A pesar de sus evidentes limitaciones para salir jugando como para marcar, en este caso se saca aprobado con lo justo, siendo el defensor con más inconvenientes en una tarde en la que casi no lo atacaron. Bien igual. 

Nahuel Banegas (6): cumplió aunque se espera un poco más de él. No logró gravitar en ataque como otras veces, pero su esfuerzo y solvencia defensiva estuvieron presentes como siempre. Aprobado sin lucir. 

Leandro Ciccolini (6): Estaba cumplido con una tarea más que aceptable, asociándose en algunas buenas jugadas colectivas del primer tiempo. Habilidoso y criterioso, da la impresión de ser el más talentoso de un mediocampo que no brilla por ningún lado. A veces se  engolosina, como la última de la primera mitad en la que por tirar un caño innecesario terminó lesionado. Una lástima. 

Gustavo Abregú (6): Cada vez que se ve un rival intentando dominar un pelota  de mitad de cancha hacia adelante, es Abregú el que está cerca, cayéndole encima, tranatndo de recupera. Marca solo en el medio y se la ingenia para imponerse en la mayoría de los duelos. Además es prolijo para distribuir. No le pidan que además se haga cargo de la elaboración del juego, para eso debería haber otros. 

Agustín Prokop (5): Demasiado cansino, no le aporta nada de dinámica al juego del equipo. A A pesar de su juventud, juega como un veterano, en el buen y el mal sentido. Es capaz de un pase exquisito como el del primer gol, así como de dormirse un siesta eterna cuando tiene todo el arco para liquidar. Debió haber salido antes porque se veía cansado y no aportaba nada en la marca. Se necesita más de él o más que él para ascender. 

Braian Andrada (4): Es inexplicable que siga siendo el ejecutante de las pelotas paradas, especialmente de los córners, más allá de que contra  Flandria haya salido uno bien. Desde que empezó el año que no puede levantar la pelota y hoy, un tiro de esquina desastroso fue el inicio del gol del empate. A esta altura es tanto culpa de él como del técnico. Del resto del juego poco y nada. Hace varias fechas que no incide en lo más mínimo en ofensiva y está pidiendo banco a gritos. 

Mateo Acosta (6): Probablemente el mejor partido desde su llegada. El trabajo sucio del 9 lo hizo casi a la perfección: peinó todas, aguanta y pivoteó de gran manera. Sigue estando demasiado lejos del gol y eso le juega en contra. Se fue reemplazado injustamente (vease en el puntaje de Frontini). 

Emanuel Dening (7): El golazo le suma un par de puntos más de lo que merece por su juego. Es difícil asociarse con él y se la pasa más preocupado en le cobren faltas que en producir para el equipo. Aun así es el único que genera expectativas de gol y hoy mostró jerarquía para definir. 

Agustín Colazo (3): Flojísimo su ingreso. Entra a cumplir una función que no siente, ni puede. Se para en el carril pero no aporta nada de nada. No se entiende porque Frontini lo sigue poniendo, no hay explicación para eso, al menos no en la cancha. Primero lo pararon en la derecha y, como hacía agua, lo cambiaron a la izquierda, no tardó ni cinco minutos en perder, insólitamente, la pelota que terminó en el empate. Era tan sencillo como pegarle un puntazo al lateral y listo, pero no, ahora se lamentan dos puntos perdidos. Adna muy mla, pero a esta altura ya no es su culpa. 

Leonel Bucca (4): Pedía su ingreso ante por Prokop, el mediocampo de necesitaba aire y equilibrio, todos los número estaba puestos en Bucca, sin embargo, entró totalmente desganado, como bajoneado por haber ido al banco que al final echó por tierra las expectativas de quienes lo pedían. Perdió varias pelotas fáciles y no le aportó nada al equipo. 

Mauro Verón (5): Ingresó con ganas, pero sin fútbol. Se lo buscó como salvador y no lo fue. Jugó pocos minutos, poco podía hacer y poco hizo. 

Iván Molinas (5): La última vez que San Martín había visitado esa cancha, Molinas ingresó en el complemento y cambió el partido con dos goles, el tema es que esa vez jugaba para Alvarado y hoy no volvió a hacer lo mismo. Casi que pasó desapercibido. Le suma un puntito una pisadita en el borde del área que generó un tiro libre peligroso. 

Gervasio Núñez (4): De él ya nada se espera y aun así logra decepcionar. Ingresó para pedirle la pelota a los centrales y dársela a los laterales. No se hizo cargo de sus supuestas capacidades como lanzador. Tuvo un tiro libre que si fuera otro pateador, quizás habría generado alguna ilusión. 

Pablo Frontini (3): Ya es el responsable principal de algunas fallas que los jugadores repiten todas las fechas y él no corrige. Sigue permitiendo que Andrada tire los córner, hoy costó el empate. Sigue mandando a la cancha a Colazo que, encima, debe cumplir una función que le queda muy incómoda. Además, no tuvo suficiente autocrítica para sacarlo por Verón y terminó reemplazando a Acosta que no estaba mal. En lo colectivo su equipo no muestra virtud alguna y deambula por la temporada sin superar claramente a nadie. En la fase defensiva, lo agarraron totalmente descompensando en el contragolpe cuando iba ganando y parecía que el resultado no estaba en peligro. Es decir, no tiene volumen de juego, ni tampoco equilibrio defensivo. Flojísimo. A esta altura todo es de él. 


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