CLÁSICOS INOLVIDABLES

La tarde de sol que Amato hizo historia en Ciudadela

En 1999, en un enfrentamiento histórico contra San Martín, el delantero marcó un doblete en los últimos segundos del partido, rompiendo la racha de 13 años sin victorias como visitante para el Atlético Tucumán. Este triunfo, quedó grabado en el corazón de todos los hinchas de 25 y Chile, perdurando como un hito inolvidable en la historia de los clásicos tucumanos.

19 Sep 2023 - 17:00

Una tarde de sol, 19/9/99.Mauro Amato

Cada año, cuando el 19 de septiembre asoma en el calendario, el pueblo Decano vuelve a sumergirse en el éxtasis de un clásico que marcó la piel de todo un pueblo. Hablamos de aquel día que quedó grabado a fuego en la memoria colectiva, en las calles de 25 de Mayo y Chile, allí donde late el corazón más fervoroso del hincha del Atlético Tucumán.

Y es que fue Mauro Amato, ese nombre que aún resuena con devoción en los oídos de los seguidores más apasionados, quien tuvo la chance de tomar la batuta del destino en esos últimos segundos de un encuentro que lo tuvo todo: dolor, emoción, pasión y un toque de épica.

Hace eco en nuestras mentes la entrevista concedida por Amato al programa El Var, donde con la nostalgia de los héroes que vuelven de la guerra, revive aquel instante único. "Fue el 19/9/99: me mandan mensajes, me explota el teléfono. Los hinchas festejan el gol, lo vuelven a ver", confesó Amato, recordando el doblete que rompió un maleficio de 13 años sin victorias en terreno enemigo frente a San Martín.

Las reminiscencias de Mauro nos transportan al corazón mismo de aquel clásico. "Íbamos 2 a 2, el segundo gol lo había hecho yo. El árbitro adicionó tres minutos: en el último minuto de adición, faltando 30 segundos, recibo un pase tras un centro desde la punta, la recibo, me meto adentro del área, defino", narra con emoción en la voz, haciendo revivir la esencia de ese momento glorioso.

Fue más que un gol. Fue la explosión de un sentimiento contenido por más de una década. "Imagínate esas emociones: ganar un clásico faltando 30 segundos, de visitante, rompiendo ese mito. Imagínate... un monumento. A partir de ahí se crearon dos filiales, dos agrupaciones... eso es hermoso. Se inundó de 'Mauro Javier' los niños nacidos en ese año y los posteriores", destacó Amato en aquel entonces. 

Pero este clásico no solo fue fútbol, fue también la amalgama de pasiones y convicciones. El delantero, no solo brilló en la cancha, también dejó huella con sus remeras, mensajes que hablaban de justicia y memoria. "En búsqueda de conciencia social", explicó el ídolo, revelando la génesis de su actuar y el compromiso social para apoyar causas como las Madres de Plaza de Mayo y José Luis Cabezas. 

En cada detalle de este relato, en cada recuerdo de aquel partido, late el pulso de un pueblo que se une en la gloria de un instante irrepetible. Hasta el día de hoy, los hinchas Decanos celebran aquella victoria que rememora la pasión, la memoria y la esperanza de darlo todo hasta el último segundo. 




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