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“Logré algo extraordinario”: el tucumano en Australia que convierte a extranjeros en bosteros

Desde que el joven emigró al país oceánico con su novia y su hermano, se ha transformado en un verdadero evangelizador bostero. Conocé su historia.

04 Nov 2023 - 14:07

Federico y sus evangelizados, en el pueblo australiano Warren. (Foto: Federico Pannuto)

Su nombre es Federico Pannuto, es tucumano e hincha de Boca. Desde hace un tiempo reside en un pequeño pueblo de Australia llamado Warren, a 500 kilómetros de la capital Sidney. Desde allí, revela algo que le resulta increíble, pero que logra demostrar a través de las fotos. Pienso que logré algo extraordinario”, asegura. Es que, aparentemente y según él mismo cuenta en una carta que envía a eltucumano a través de correo electrónico, sería dueño de lo que podríamos llamar un “rayo bosterizador”. Así lo explica el protagonista en cuestión: “Logré cautivar a las personas de mi entorno, convirtiéndolas en fanáticos de Boca Juniors”.

Federico trabaja en una granja de algodón. Fue justamente uno de sus compañeros extranjeros quien lo motivó para emprender el camino de la evangelización bostera. “Lo que me motivó a compartir mi pasión con la comunidad local fue la sorprendente coincidencia de que uno de los gerentes en su lugar de trabajo, que es una granja de algodón, ya conocía acerca de Boca Juniors. Esto me llevó a la idea de extender mi pasión por el equipo a mis compañeros de trabajo, quienes provienen de diversos rincones del mundo, incluyendo Francia, Bélgica, Alemania, Inglaterra y varias partes de Australia”, recuerda.

Por el momento, y a horas de la gran final de Copa Libertadores de Boca ante Fluminense de Brasil, Federico logró convertir a más de 20 personas en hinchas xeneizes. Todos con camisetas con una bandera que mandaron a hacer y pedir entre todos para lucirla cada vez que se juntan a ver los partidos. “Juntos, ordenamos una bandera de Boca que ahora ondea con orgullo en los lugares donde vemos los partidos, creando un rincón de Boca en medio de Australia”, cuenta.

“Para mí, la felicidad de compartir mi pasión y sumar a personas de distintas nacionalidades a la familia boquense es una forma de sentirme más cerca de mi hogar en Argentina, que se encuentra a miles de kilómetros de distancia”, celebra el tucumano dueño del “rayo bosterizador”, que para apoyar a su club deberá madrugar fuerte.

La carta completa

Mi nombre es Federico Pannuto, un apasionado hincha de Boca Juniors de San Miguel de Tucumán. Y pienso que logré algo extraordinario en el pequeño pueblo de Warren, ubicado a 500 kilómetros de Sydney, Australia. Junto a mi hermano Agustín y mi novia Agustina, logré cautivar a las personas de mi entorno, convirtiéndolas en fanáticos de Boca Juniors.

A pesar de la distancia que nos separa de Argentina, Yo no perdí el fervor por mi equipo. Durante los últimos tres meses, tuvimos la oportunidad de presenciar los cuartos de final, octavos de final y las semifinales de la Copa Libertadores. La emoción y el entusiasmo que tuvimos llamaron la atención de los habitantes de Warren, quienes comenzaron a mostrar un creciente interés en el mundo de Boca Juniors.

Lo que me motivó a compartir mi pasión con la comunidad local fue la sorprendente coincidencia de que uno de los gerentes en su lugar de trabajo, que es una granja de algodón, ya conocía acerca de Boca Juniors. Esto me llevó a la idea de extender mi pasión por el equipo a mis compañeros de trabajo, quienes provienen de diversos rincones del mundo, incluyendo Francia, Bélgica, Alemania, Inglaterra y varias partes de Australia.

En nuestra "Farm" donde compartimos experiencias y amistad con personas de todo el mundo, logré que más de 20 personas se convirtieran en seguidores de Boca Juniors. Juntos, ordenamos una bandera de Boca que ahora ondea con orgullo en los lugares donde vemos los partidos, creando un rincón de Boca en medio de Australia. Además, compramos camisetas para todos y estamos todos ansiosos y emocionados por vivir la final de la Copa Libertadores.

Comparto mi logro con alegría, ya que cada día se suma un nuevo hincha xeneize a la familia Boca Juniors, en mi caso, muchos de diferentes partes del mundo.

Para mí, la felicidad de compartir mi pasión y sumar a personas de distintas nacionalidades a la familia boquense es una forma de sentirme más cerca de mi hogar en Argentina, que se encuentra a miles de kilómetros de distancia.

Esto me demuestra cómo el amor por el fútbol y la pasión por un equipo pueden cruzar fronteras y unir a personas de diferentes culturas. Agradezco a todos ustedes por tomar el tiempo para leer esta historia y les comparto algunas fotos con los nuevos hinchas xeneizes como un testimonio de mi exitosa misión de convertir al pueblo de Warren en seguidores incondicionales de Boca Juniors.

¡¡¡Vamos Booooooca!!!

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