Sufrió un accidente cerebro vascular el 17 de septiembre pasado. Dos días después, cuando despertó, miró a todos su familiares sin reconocerlos. Hasta que su hijo Lucas pronunció la palabra mágica y el milagro sucedió. VIDEO
Juan, Lucas y la familia en casa.
-Shhh… Shhh… Mirá, mirá, Lucas… El papá está abriendo los ojos. ¿Papá? ¿Estás bien?
El 19 de septiembre pasado, en una cama de la sala de terapia intensiva, Juan Gómez despertó. Dos días antes, un accidente cerebro vascular (ACV) le había provocado el inmediato traslado e internación de urgencia en el Hospital Padilla.
-¿Papá?
Cuando Juan Gómez, de 54 años, comenzó a volver en sí, miró extrañado a todos los que lo rodeaban. Cuando su hijo Lucas salió de la habitación, la hermana lo volvió a llamar y le dijo: “El papá no se acuerda de nosotros, dice que no tiene ningún hijo”.
Preocupados en un primer momento, todo comenzó a cambiar cuando a Juan lo visitó su hermano y le hizo una broma que solo los hermanos pueden hacer: “Eh, Juan, ¿no te acordás de nadie? Espero que te acordés que sos hincha de San Martín, ¿no?”.
Bastó que le nombraran al rival de toda la vida para que Juan reaccionara: “¿San Martín? No, no. Eso no”. Y bastó esa respuesta de Juan para que Lucas, su hijo, agregara ya más relajado: “¿San Martín? Este es de Atlético, pero sobre todo es hincha del Pulga”. Ahí fue cuando Juan terminó de despertar: “El Pulga… El Pulga… Uy, el Pulga… Qué jugador El Pulga”.
Este jueves a la noche, tres semanas después de aquel día, Juan Gómez recibió el alta. Con el alivio en la voz, su hijo Lucas le cuenta a eltucumano el detrás de escena de la historia que se viralizó en todos los corazones tucumanos: “Mi viejo tuvo un acv, no se acordaba de nosotros, pero sí del Pulga”. ¿Cómo es posible tanto? Atentos:
“Mi viejo es hincha de Atlético de toda la vida. Fanático. Siempre íbamos al Sector 2 y, cuando El Pulga todavía no había debutado como titular, los periodistas de Atlético Monumental lo entrevistaron a la salida de la platea y él les avisó: ‘Véanlo al hermanito del Pulga, al Pulguita. Es bueno. Es muy bueno. Nos va a dar muchas alegrías’. Eso dijo en una entrevista que nunca pude volver a ver. Desde ese día, mi viejo nunca más dejó de hablar del Pulga”, cuenta Lucas Gómez esta noche ya con su padre en casa.
“A mí siempre me hablaba del Pulga. Siempre me jodía con El Pulga. Fue el primero que dijo: ‘Con el Pulga vamos a llegar a la Libertadores, ya vas a ver’. Eso me dijo. Fue el primero que lo vio venir”, le cuenta Lucas a eltucumano y profundiza: “Mi viejo empezó a laburar de seguridad en el club y se había hecho amigo del Pulga. Tenía el número, una foto, lo llamaba para el cumpleaños, para Navidad, para Año Nuevo. Nunca lo quiso molestar. Siempre con respeto. Cuando El Pulga estaba jugando afuera de Tucumán y volvía, mi viejo invitaba a la familia del Pulga a un palco de la cancha. Siempre fue así. Y El Pulga le regaló una camiseta. Mi viejo fue el primer pulguista”.
Con algunos problemas de salud a cuestas, el 17 de septiembre pasado llegó el susto a la familia y la anécdota que Lucas le contó a Mariano Carabajal, el corresponsal de TyC Sports, en la previa del partido del Decano contra Belgrano. “Mi viejo no se acordaba de mí, posta. Ni de mi hermana. De nadie de mi familia. Pero sí del Pulga. Me lo dijo mi hermana: ‘Se viene a acordar del Pulga y no de los hijos’”.
La recuperación de Juan en el Hospital Padilla tuvo un aliado fundamental: “Cuando pasó a una sala común y con la autorización de los médicos, le llevé una tablet y le empecé a mostrar los goles del Pulga. Un día mi ahijada le cayó con una campera de San Martín a visitarlo y mi viejo la llamó. Me pidió que encendiera la tablet y le hizo ver los goles del Pulga: ‘Mirá lo que es el Pulga’, le decía”.
Mientras Juan Gómez, el primer pulguista, continúa su recuperación, la familia no ha hablado del tema, pero sueña en voz alta: “Ojalá que el Pulga se quede mucho tiempo más en Atlético y que juegue más de lo que está jugando. Ojalá algún día podamos volver con mi viejo a la cancha y verlo hacer un gol más. Ojalá se pueda. Por lo pronto, del Pulga mi viejo no se olvida. ¿Del Pulga? Del Pulga mi viejo no se olvida más”.
Siempre en el Monumental: "Ojalá volvamos el año que viene para gritar los goles del Pulga".