¿Cambió de bando o lo vendió un amigo? ¿Le hizo el aguante a un familiar o no consiguió para la tribuna de River?
Fotos: CASM Oficial y eltucumano
"¡Aquí está tu hinchada que grita y que alienta, porque es rojo y blanco el color de la fiestaaaaaaaaaaa!". San Martín es demensia y desde las diez de la noche del jueves ya hay clima de final. Cientos de hinchas comenzaron a hacer fila sobre Pellegrini a la espera de que este viernes a las 10 de la mañana se habilitaran las boleterías para retirar la entrada reservada para el sábado contra River.
Con reposeras, parlantes a todo volumen, ferné, Walter Salinas, y baile hasta la madrugada se matizó la espera toda la noche hasta que hoy ya salieron las parillas, los choris, la Ciruja Store con regalos perfectos para los niños en su día que se avecina y el color de la fiesta que se extrañanaba en San Martín.
Pero lo más extraño de todo fue la presencia de un hincha de Atlético Tucumán, bien Decano, bien fanático, con el escudo viejo del Deca, antes del actual que se estrenó para el centenario.
Son unas 55 cuadras de distancia más o menos: salís del Monumental, agarrás la Chile, le metés derecho por la Siria, Salta, Jujuy y cuando llegás a la Bolívar doblás hasta que dice grande: Ciudadela.
Las hipótesis son muchas: la que cobró más fuerza es que le hizo el aguante a un familiar del Santo que no pudo ir por el laburo y se bancó la fila en plena Ciudadela sin incidentes, como corresponde. Otra es que no consiguió entrada para la tribuna de River. Y la más disparatada es que, como Nicolás Castro, "se cruzó de vereda". Mirá las fotos de la mañana en Ciudadela: