Oralidad

El arte de contar cuentos, una tradición que no se pierde

La narradora peruana Flor Canales Bastidas estuvo en Tucumán y brindó varios talleres, acompañada por cuentistas locales.

08 Sep 2017 - 08:18

Foto Secretar\u00eda de Comunicaci\u00f3n P\u00fablica

La narradora peruana, Flor Canales Bastidas, pasó estos días por Tucumán y junto a las cuentacuentos tucumanas Alejandra Jiménez y Olga Martínez, revivieron el arte de “cuentacuentos” a través de  varias presentaciones que realizaron en la capital tucumana.

El Museo Casa Padilla, en el marco del ciclo cultural ¿Dónde están las llaves? Y el Ente Cultural de Tucumán, con el taller El arte de sanar a través de los cuentos; fueron los lugares donde Canales Bastidas desplegó el arte de narración. Finalizó anoche con la puesta Amoritmos, función de cantos y cuentos, en el Árbol de Galeano.

Canales Bastidas visitó la provincia, en el marco de los festivales internacionales de cuentacuentos que cada año se celebran en Tucumán. En esta oportunidad, brindó un taller de narración oral escénica que tuvo un enfoque terapéutico. “Estuvo destinado a todas aquellas personas que tienen interés de trabajar los cuentos pero desde una mirada humana para el acompañamiento y el trabajo en hospitales, ONGs, agrupaciones juveniles y escuelas”, contó, en representación de sus colegas tucumanas.

Amor y ritmos

Luego explicó que Amoritmos son “cuentos cantados y cantos contados, donde uno puede disfrutar de narraciones acompañadas de música y danza, donde la palabra se puede hilar con otros recursos”.

La artista manifestó su satisfacción de que en Tucumán se siga promoviendo la narración, dentro de sus actividades culturales, "Muchas veces se cree que los cuentacuentos no están entre las artes escénicas mayores. Creo que es una estrategia maravillosa para llegar al público, donde la palabra cobra una vitalidad única, para que la gente viaje donde quiera”.

Tucumán tiene una bella tradición oral. La gente todavía se concentra con la escucha atenta. Algo que no se ve en las ciudades tan capitalinas (cosmopolitas), invadidas por el ruido. La provincia posee esta magia de poder halarse de escuchar una historia, sentarse en familia y disfrutar de un momento mágico”, finalizó la cuentera.

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