La serie “De Tiempo, Amor y Acido” presentó su teaser y se rodará en 2018.
Foto del rodaje gentileza de Martín Falci.
“Que no se mal interprete. Me encanta todo esto, me encanta Tucumán. Me encanta porque lo odio”, dice Daniel, el protagonista de “De Tiempo, Amor y Ácido”, en el trailer. El proyecto de serie web es dirigido por Martín Falci, guionado por Jaime Puig y producido por Juanchi Murillo.
“Lo que más atrae es la universalidad, es una historia de amor y juventud que sucede en Tucumán pero puede pasar en cualquier ciudad del mundo”, explica Falci. La producción muestra paisajes de la noche tucumana: sus personajes, lugares y hábitos como marco de una historia de desamor. "Nos interesaba hacer una producción tucumana que muestre algo más que los cerros y el entorno natural, que sea bien urbana".
“Hasta el día de hoy seguimos teniendo discusiones sobre lo que se trata la obra”, comenta Puig. “Es tan expansiva y con tantos temas que te cuesta elegir uno, el teaser apenas llega a darte un vistazo pequeño sobre lo que podría ser”, completa el guionista.
La serie está planteada en un formato para la web de diez capítulos. A lo largo de 2017 se trabajó en el desarrollo estético y de guión con una beca otorgada por INCAA. Ya con la propuesta finalizada esperan poder rodar en 2018.
El rodaje será llevado adelante con celulares para poder filmar en situaciones cotidianas sin tener que montar grandes escenografías. “Nos gustó la cuestión de intervenir con actores en lugares donde las cosas están sucediendo”, afirma el director.
“De Tiempo, Amor y Ácido” es protagonizada por José Gramajo en el papel de Daniel, Ayelén Ormaechea como Paula y Pablo Latapie como Roger, el compadre del protagonista.
“Aca nos conocemos entre todos, todos vamos a los mismos lugares, todos cogemos con todos y todos creen saben todo de todo”, narra sobre Tucumán el protagonista. “Las cosas de la provincia que nos gustan son las que hacen que la odiemos”, concluye Martín Falci.
Daniel (26) un joven neurótico y pesimista que abandonó la facultad y limpia piletas periódicamente. Es dejado por Paula (23), su novia, a quien ama y odia a la vez. Sin ninguna aspiración de futuro, trata de sobrevivir entre salidas nocturnas y el bar en donde se reúne con sus amigos, mientras anhela sin éxito volver a su relación. Junto a Roger (37), su compadre, un tipo todo terreno y curtido ─todo lo contrario a un modelo a seguir─, son parte de una generación sin rumbo que no quiere tener nada para ofrecer al sistema y se mueven entre la depresión y el abuso de sustancias, vagando por la noche tucumana.