Uno de los locutores más reconocidos de la provincia cuenta cómo es el trabajo que realiza con tanta pasión desde hace casi 40 años.
Fotos: gentileza de Daniel Garzón.
El 27 de agosto es un día muy especial para los locutores argentinos, los amantes de la radio y los que trabajan en el medio. Un día como hoy, pero de 1920, Enrique Susini, César Guerrico, Miguel Mugica, Luis Romero e Ignacio Gómez instalaron un equipo transmisor en el techo del teatro Coliseo, en Buenos Aires, y realizaron la primera transmisión radiofónica en Argentina, con el programa "Los locos de la azotea".
Con el correr de los años, el medio comenzó a crecer y se transformó, hasta la llegada de internet, en el más rápido y efectivo. Todo lo que pasaba, se lo conocía al instante en la radio. En Tucumán, varias fueron las radios que surgieron y con ella también aparecieron varios profesionales que brillaron en la provincia.
Muchos fueron los referentes radiales que pasaron por la provincia: Jorge Bilotti, Juan Carlos Carrizo, el Diablo Quinteros, Cristina Ruesjas o Jorge Catalán, por nombrar algunos. Y muchos son los que actualmente se mantienen en vigencia, como Daniel Garzón: “Tuve la suerte de trabajar con todos ellos”, destaca el actual conductor de “De todo y para todos”, programa que se emite de lunes a viernes de 17 a 19 y sábados de 7.30 a 11 en la 104,1 Tucumán.
Garzón es uno de los tantos que pasó por muchas situaciones para poder hacer lo que más le gustaba: “Arranqué en LV7, ahí arranqué en El Día S, que iba de 7 a 13 todos los días. Comencé con noticias de espectáculos y deportes”, señaló en diálogo con eltucumano.com.
Luego de ese salto, comenzaron a aparecer las piedras. Luego de un tiempo en FM, llegó el turno de pasar a la locución deportiva: “Recuerdo que hubo un problema porque le dijeron al dueño que no podía hacer locución comercial alguien que era de una FM. Mandaron carta documento y todo”, contó. Pero siempre aparece alguien para dar una mano: “Allí, Jorge Billotti, me hizo pasar al estudio y me preguntó ´Qué tal sos para leer vos´, le dije que más o menos, y me puso a leer noticias del diario. Una vez, adentro del estudio, me lo dio para que lo leyera y me empezó a prender fuego la hoja. Imaginate, hacía de todo para distraerte y ver qué tan concentrado estabas. Estaba hablando con vos y se sacaba la dentadura y la dejaba adentro del agua para ver la reacción. Así probaba tu profesionalismo, a ver si te reías o cómo reaccionabas”, cuenta Daniel entre risas.
En el ámbito deportivo le tocó trabajar con uno de los máximos referentes, Luis Rey: “Un día me agarró y me dijo, ´Mire mijito querido, en el fútbol comerciante de hoy hay tres buenos locutores: Jorge Catalán, el Charro Paz y usted, pero cuando vaya perdiendo Atlético, no se me lo achanche
mijito´, jajaja, era un grande”, recordó.
A la hora de apuntar a un referente, Garzón no lo duda: “El que me marcó fuego en la profesión fue el Cabezón Juan Carlos Carrizo. Con él aprendí todo, la forma, las imperfecciones, cómo leer una propaganda, de cómo darle forma a cierto texto para tal o cual negocio, todo”.
Luego de atravesar unos problemas de salud hace unos años, Daniel volvió a la radio: “Es mi vida”, dice con tono de amor y melancolía, “Una vez, Víctor Cuevas me dijo: ´Ese calor que siente es la vergüenza profesional. Nunca lo pierda, porque el día que no sienta eso dedíquese a otra cosa´. A veces charlando con mi mujer, ella me puntualiza que dejé muchos trabajos importantísimos en empresas para hacer radio, que es mi vida. Es todo para mí”.
La radio y su esposa,
Rebeca Ruiz, fueron los pilares fundamentales que ayudaron a Garzón a levantarse luego de unos problemas de salud que sufrió hace unos años: “Hoy en día camino con tres muletas, una a la izquierda, otra a la derecha y mujer, que está siempre”, apuntó.
Justamente, Daniel y Rebeca, que llevan juntos 23 años, trabajan juntos en radio. Garzón recuerda cómo hizo que su esposa empiece a disfrutar el medio: “Una vez, al aire, dije ´enseguida la señora Rebeca Rey nos cuenta cómo va a estar el tiempo para mañana´, empezó la cortina con la tanda y se empacó, me gritaba y se quería ir. ´
Sentate,
hablá y después que digas lo que se anunció al aire, recién te vas a donde quieras´, le dije”, cuenta. La luz se prendió y apareció: “Al principio me agarraba de la mesa, después empecé a estar más suelta y me agarré de la silla, y después ya no me agarraba de ninguna parte y le jugaba cuerpo a cuerpo a él, el señor Daniel Garzón”, cuenta la propia Rebeca.
Pasaron 21 años del momento en que Daniel y Rebeca, Garzón y Rey, comenzaban a escribir su historia dentro de la radio. Hoy en día esa historia se mantiene y continúa escribiéndose en uno de los medios más queridos para los que tienen la suerte de disfrutarlo: “A uno no le importa los sacrificios ni las cosas en contra, cuando sale una buena chiquita te da ánimos para seguir siempre. Gracias a mi esposa estoy vivo y puedo hacer lo que más amo”, sentenció
Daniel Garzón.