CREER O REVENTAR

¿Qué pasa en Tucumán?: la sorprendente explicación de la astrología

El clima signado por los dramáticos sucesos que se viven desde hace unas semanas en la provincia instaló el debate. Las preguntas que nos hacemos y sus respuestas.

25 Mar 2019 - 17:28

El sueño de la razón produce monstruos. Detalle del grabado de Goya.

Hace unos días sosteníamos desde nuestra redacción el asombro ante la línea de sucesos trágicos, accidentales y dramáticos que han ocurrido durante estas últimas semanas en nuestra provincia: suicidios a plena luz del día en el microcentro, incendios con víctimas fatales en un edificio, un cantante luchando por su vida, otro cantante fallecido en pleno recital en un bar céntrico, protestas sociales, el caso “Lucía”, en fin, un clima raro que instalaba una pregunta en la cabeza de muchos de los que vivimos aquí: “¿Qué está pasando en Tucumán?”.

A propósito de este tema, la astrologa tucumana Gi Juliano reflexionó sobre esta ola de sucesos y a través de su cuenta de Instagram con muchísimos seguidores indicó: “Existe una rama dentro de la inmensidad astrológica llamada Astrología Mundial donde se estudian en profundidad los fenómenos sociales, históricos y políticos. Esta por ejemplo es la carta de Argentina. Dentro de ese vasto y riquísimo complejo voy a recortar un acontecimiento: el tránsito de Saturno sobre la Luna de Argentina que ahora está partil. La Luna - en este caso Capricorniana - representa en mundana al pueblo. Una cualidad que nos pinta de cuerpo y alma en estos tiempos es la grosera capacidad de aguante, en realidad lo sobreadaptados que estamos a esta difícil coyuntura”.

“Sorprendentemente, se replica y multiplica este discurso (hasta instalarse en la realidad) de que estamos pagando un precio alto que corresponde pagar, que hay que ajustar y ajustar, que la energía no es un derecho humano, que hay que pagar con alegría los impuestos etc etc. Existe a nivel (inconsciente) colectivo una permisividad amplísima para ajustarnos hasta hacernos morder el polvo del mereciómetro y achicarnos. Soportar y aguantar, como cautivos de la autoridad de turno rindiendo pleitesías sin límites ni discernimiento, una cualidad de muchísima inmadurez colectiva donde prevalecen los terrores y las fascinaciones que recaen en una autoridad”.

“(…) Saturno está haciendo conjunción a la luna acercándose a Plutón y al Nodo. Destacaba también esa cualidad de sobreadaptación que nos caracteriza: una grosera capacidad de aguante que se expresa en internalizar creencias de pagar precios altos y justificar tanto ajustes como avasallamientos institucionales. Como música de fondo suena esa histórica fascinación por todo lo que simboliza autoridad: ‘sí acepto, como tú digas, te pertenezco’. Plutón primero (2017), Saturno (2019) después están trayendo estos climas sombríos y apocalípticos, esta sensación de límite, restricción y profundo dolor colectivo. La última vez que aconteció esto fue en 1982 (Malvinas y la antesala de la democracia)”.

“Un periodista publicaba una columna de opinión donde planteada que algo ‘raro’ pasa, menciona la imparable sucesión de eventos que nos vienen sacudiendo: paros, sentencias, accidentes, muertes, incendios fatales y suicidios a plena luz del día y se preguntaba “¿qué pasa?”. Me lo compartieron y no porque tenga respuestas. Sucede que adjudicamos al plano metafísico o paranormal todo lo que no podemos entender y trazar desde la visión causalista. Se trata de entender que estamos sincronizados y no condenados con las catástrofes, aún cuando los hechos demuestren lo contrario”.

“La reacción que más me impacta es que ante lo malo e inexplicable se responde con el ideal perfeccionista capricorniano: anhelar caprichosamente que las cosas sean de una manera distinta a la que son. Ante la maldad benevolencia; ante la restricción, abundancia. Algo que me enseñó la astrología es que la sombra sólo crece por negación, no tiene la fuerza para crecer por sí misma". 

"Querer que lo malo desaparezca es instalarlo hasta que lo asumamos, reconozcamos y elaboremos. Si algo anda mal en la sociedad, algo anda mal en el individuo; y si algo anda mal en el individuo, entonces algo anda mal en mí, dice Liz Greene, sugiriendo que lejos de permanecer arrastrados por las sombras colectivas identificándonos con ellas o aborreciéndolas, necesitamos elaborar primero los contenidos de nuestra individualidad”.

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