El 30 de mayo a la noche salió de su casa y no volvió más: todos los detalles de la búsqueda sin paz de una joven que sueña con volver a verla. La carta conmovedora y la recompensa para quienes aporten datos.
Romina y Flor.
Romina Ávila merodeaba la gloriosa plazoleta Mitre un día caliente de enero cuando la vio ahí, a los pies de los muchachos que hacen ruido con las fichas de dominó en el bar de la avenida Mitre: “Hacía mucho calor y estaba panza para arriba en el bar. Era apenas una bebé de un mes y medio. Le acaricié la panza, me la traje para mi casa con la idea de que alguien la adoptara pero se quedó conmigo. Siempre se quedan conmigo. Esto pasó hace un año y medio”, suspira hoy Romina, mientras habla de Flor, la perrita mestiza que desde el 30 de mayo a la noche falta en su casa de la calle Marcos Paz al 1600.
Romina vuelve a la noche que empezó todo: “Tengo seis perros. Teníamos la costumbre de dejarlo salir un rato a la noche. Tengo seis perros. Ella siempre fue la más revoltosa. No hacía caso ni nada, pero es una perra que nunca estuvo en la calle. Esa noche salieron todos mis perros pero volvieron cinco. Cuando salió mi sobrino a buscarla, ya no estaba. Algún vecino la habrá asustado. Pero lo cierto es que nadie sabe nada”.
Esa misma noche Romina empezó la búsqueda que continúa y continuará hasta que aparezca: “Esa misma noche salgo. Le pido ayuda a un amigo con auto y fuimos para el parque Avellaneda. Después fuimos para la Belgrano al 1800. Ahí fue la última vez que la vieron. Corrió para ahí a refugiarse con un grupo de gente de un kiosco que abre las 24 horas. Se quedó hasta las 2. Pero cuando yo llegué no estaba. Le dejé el teléfono a unos serenos. Y al día siguiente lo hablaron a mi amigo: no saben cómo se enteraron, pero al parecer una mujer le quitó el collar rosa y la perra salió corriendo con dirección a la Ejército”.
Con el paso de los días, la angustia comenzó a crecer en Romina, quien dejó el teléfono: “Comenzaron a preguntarme si había recompensa. La segunda noche sin Flor me voy con plata, ofrezco plata en la zona del kiosco, pero sólo tengo el collar de ella. Hay algo que no me cierra. Arrancaron los carteles que pegué. Para mí todos saben algo. Están los chicos que cuidan la manzana, Flor estaba al frente, hablé con ellos, todo lo que es la Belgrano, Paso de los Andes, Santa Fe y Alberti, pero nada”.
La esperanza que le queda a Romina es que la persona que esté con Flor sea una persona mayor o alguien sin acceso a las redes sociales: “En todas las páginas puse la búsqueda. Elevé a 10 mil pesos la recompensa. Soy administrativa. No me sobra la plata ni nada. Son mis ahorros, pero si no está ella no me sirven de nada. Lo único que quiero es que vuelva. Es otra cosa la casa sin ella. Cuando vuelvo del trabajo, a veces estoy en la vereda esperando que aparezca. O a veces me olvido: me rompió cinco anteojos, zapatos, nada dejaba a mano, pero sigo haciéndolo. Cuando me doy cuenta que no está, el vacío es el enorme. Es mi familia”.
El pesar que siente Romina durante el diálogo con eltucumano.com es el mismo que la llevó a escribir unas sentidas palabras que acompañan las fotos de Flor: “Voy a morir de tristeza si paso un día más sin vos. Les juro que tengo roto el corazón. Siento que le fallé, que no pude, tengo miedo que ella sienta que la abandoné, que la traicioné. Sólo Dios sabe que ella es en todo lo que pienso desde hace exactamente un mes. Es todo lo que deseo. Mi único anhelo es volver a mirarla a los ojos, llenarla de besos y jurarle que nunca más nada nos va a separar. ¡POR FAVOR! Quien la tenga, déjela volver a casa, con su familia, a su cama, con su mamá acá hay un corazón que la espera todos los días y sólo late por el instante en que la vuelva a ver”.
“Ofrezco $10.000 de recompensa por ella y cualquier ayuda que me lleve a dónde está también será recompensada. No me importa nada más que ella. Hembra, año y medio, castrada con cicatriz en la panza en medio de las tiras mamarias. Mediana, toda marrón excepto el pecho hasta la panza blanco, patas y orejas marrones, muy sociable. Le sacaron el collar la noche que se perdió lo más probable es que aún tenga la marca en el pelaje. Última vez vista en Belgrano 1800 el 30/05. Cualquier información que me lleve a ella será recompensada. 3816451725 mi cel!”, concluye Romina con las fotos que están aquí abajo. ¿La vieron? Ayudemos a que aparezca Flor.