CULTURA

El MIDI, una fiesta multisensorial con un súper concierto de música electrónica

Renzo Strada creó un evento único en el marco del Julio Cultural en el Virla. Es este jueves y arranca a las 20 con una previa que incluye música, fotos, videos y una experiencia espacial atípica. El plato fuerte: Johny Boy, Emmanuel Molina y Gonza Neuén. Toda la info está aquí.

17 Jul 2019 - 20:22

Arriba los Johny Boy; abajo, Emmanuel Molina y Renzo Strada. Este jueves explota el Virla.

Renzo Strada llega a la casa del tucumano.com para adelantar la furia que va a ser el Virla este jueves a la noche. Y no viene solo. Emmanuel Molina, y los Johny Boy (Álvaro Morales y Fleko Correa Antoni) lo acompañan. La furia tiene nombre propio y es el MIDI, el primer concierto de música electrónica con una propuesta a la que Estrada le pone palabras: “Se acercaba mayo y se empezaba a hablar del julio cultural. Es la primera vez que me tocaba engancharme con una fecha. Surge en armar desde la movida electrónica una propuesta alternativa que sea del palo de la electrónica. Empezamos a unir distintos ingredientes: música electrónica, anfiteatro del Centro Cultural Virla, una estética mucho más formal, clásica, para armar un concierto y es cuando surge el formato MIDI por cómo se vinculan y se conectan los instrumentos. Entonces así quedó: MIDI, primer concierto de música electrónica”.

Habilitadas todas las instalaciones del Centro Cultural Eugenio Flavio Virla sito en en calle 25 de Mayo 265 (ahí es la fiesta), Ren empezó a componer la grilla y ahí es donde aparecen los músicos que se pasan el mate en ronda porque nadie hizo café y es temprano para una birra, pero así en la vida como en la música, hablamos de gente que se adapta y, una vez dentro de las estructuras, las rompe: “Empezamos a pensar en una grilla de artistas. Siempre me ha gustado la parte local, el sondeo de las bandas locales. Yo ya venía compartiendo con el Emma (Molina), un poco jugando, ensayando, produciendo. Empezando a hilar más fino se unió un montón de gente, pensé en los chicos de Johny Boy, me pareció que estaban haciendo las cosas bastante bien como banda emergente, andan muy bien”.

Mientras detalla Strada, los Johny Boy se ceban con el concierto e invitan: “Nosotros vamos más por el lado del pop. Nuestro show se adapta a cada formato. Por ejemplo, tocamos en el Nesta el 27 y vamos a traer una batería de verdad, sumada a otras cositas un poquito más rockeras. Al concierto MIDI lo encaramos más por el lado del sinte y por ahí un par de cositas académicas: tenemos como intro el tema de La Naranja Mecánica, de Wendy Carlos, y cosas de Bach también”, clama Fleko. Y suma Álvaro: “Cuando nos preguntan si somos DJ, no podemos decir categóricamente que no lo somos. Hay muchas cosas del mundo del DJ, como los samplers que usamos”.

Presentados por la revista Indie Hoy como “La expresión más palpable de lo que el uso de samplers, voces procesadas y sintetizadores analógicos, puede generar sobre estas latitudes”, Johny Boy repasa los comienzos y rechaza categorizaciones de plano: “Un  día estaba grabando en mi casa y decidimos (con Álvaro) que íbamos a hacer un temita. Había onda para componer, es bueno que la gente sepa las mismas cositas que vos sabés”. Y expone Álvaro: “Tocaba con gente que en su momento no estaba en la misma sintonía. Tenía una necesidad de mostrar las canciones. Me decía: ‘No quiero que esto se quede en cuatro paredes’. O sea, la canción tiene que salir y en ese momento ya deja de ser tuya”. Y con el ampli remata Fleko: “Estábamos muy hartos de la música que hacíamos y empezamos a trabajar con el proceso del hip hop. Empezamos a samplear a Frank Zappa con Yes más algo tuyo. Está bueno que es una especie de dadaísmo. No sé si somos una excepción o si formamos parte de un emergente: somos Johny Boy”.

Emmanuel Molina escucha a sus compañeros de concierto. Ya no usa álter egos ni se refugia en proyectos colectivos: ahora es él con su vida, con sus búsquedas y con su música, la que viene haciendo “desde que tengo uso de memoria”. “Ya no me llamo de ninguna manera más que por mi nombre: soy Emmanuel Molina. Estoy laburando solo con máquinas. No uso pc en el escenario. Usé mucho tiempo. Mi primera máquina fue una 486 en el 93, hago tecno desde que tengo memoria. Cortaba y pegaba cosas, mezclaba. En la Escuela de Música tenías que elegir cómo componías y siempre me ubiqué por la vanguardia. Hice tres conciertos con otros compañeros en el Virla. Nos costaba mucho conseguir el lugar, éramos pocos, pero en esto vengo hace tiempo, laburando con las máquinas”.

Molina, prócer de la escena, viene de trabajar en la música de una de las películas del año: Bazán Frías. Elogio del Crimen, que por supuesto que tiene una conexión con el concierto de este jueves en el Virla: “Ponerle música a Bazán Frías fue hermoso: nos remontamos a 1910. Lucas García, el director, quiso que creara un ambiente parado, estático, evolutivo en cierto transcurso hasta que caiga tal cosa. La película es tremenda, totalmente irrefutable, cada vez más presente. La voy viendo 40 veces y cada vez me gusta más. Ha sido maravilloso trabajar con un campo audiovisual y me ha abierto el campo a que pueda trabajar con directores tucumanos. Cada canción está ligada a lo que estás viendo. La canción que ha quedado al margen de la película (el director apuntó más al ambiente) será presentada este jueves a la noche”.

Pero la propuesta que arranca a las 20 es mucho más y Strada vuelve al escenario para contar todo lo que hay para ver, sentir y experimentar hasta pasada la medianoche: “Como cierre surgió la posibilidad de traer a Gonza Neuén, un artista de Mendoza. Su manera de tocar es totalmente con máquinas: tiene una computadora donde ordena todos los sintetizadores, ecualizadores y cajas rítmicas que las va monitoreando en tiempo real. Hace su formato de canciones que van a venir. Lo bueno del MIDI es que no se va a escuchar música de pista, de bailable, de boliche tecno, se va a escuchar música electrónica tocada con las mismas máquinas que se hace música de pista”.

“A partir de las 20 se sumó la idea de hacer una previa, el after office donde va a estar tocando Gema, a cargo de un set. También se suma la gente de El Semillero y el Club Acelera. Hay un grupo de audiovisuales, un grupo de Arquitectura que llevan una propuesta que se llama Hinchao, una experiencia espacial atípica donde crean unos volúmenes inflables donde vos podés meterte y genera una sensación atípica. Además habrá indumentaria de la Facultad de Arquitectura. En lo personal estoy tratando de que en Tucumán se conozca más que es un Live y la diferencia entre un live set a un dj set sin hacer de menos el uno del otro, pero sí marcar la diferencia de lo que es para que la gente pueda interpretar y no confundirla: como músico me ha pasado que creen que estás mezclando música y en realidad hay un montón de parámetros cuando estás haciendo un live. Puntualmente es empezar a dar conocer qué es un live y eso se va a dar en el contexto formal de un concierto: en la puesta va a un piano de cola y toda la mixtura necesaria en todos los espacios del Virla”.

El MIDI, entonces, aparece en este momento como una consecuencia de un movimiento bastante sostenible a nivel nacional que tiene que ver con la forma de producir música en estos nuevos formatos: “En cómo se está ejecutando la movida contemporánea musical y siempre hay una compu o algún aparato reemplazando a otras cosas o nuevas propuestas en bandas como Telemic que está utilizando mucho los sintetizadores. Están sumando aparatos. Es la evolución de la música en muchos estilos. Las máquinas van impulsando. Estamos rodeados de máquinas. Hoy podés hacer un buen disco sin la necesidad de ir a un estudio. Ya no hace falta tanta inversión, quizás sí en la mezcla, pero en la grabación y en la producción en sí ya lo puede resolver cualquier músico”, concluye el creador de esta fecha, quien junto a Emmanuel Molina y los Johny Boy ahora posan para las fotos. El flash, amigues, está garantizado.


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