HISTORIAS DE ACÁ

La calor y los gansos de la Pepsi: "Es la cuadra más subtropical de Tucumán"

Más de 37 grados le aplicaron este jueves y el músico y fotógrafo Martín Taddei descubrió un lago improvisado de agua potable en La Plata y Lugones: cómo llegaron los gansos hasta ahí y qué pasa en el barrio Perón, uno de los más emblemáticos de la ciudad.

10 Oct 2019 - 19:47

La fiesta de los gansos del barrio Perón. Las fotos son de Martín Taddei.

Una gota gorda y caliente le corría por la frente a Martín Taddei mientras llegaba a su casa del barrio Perón: “Venía sin aire porque me lo rompió el chapista y andaba renegando cuando los vi”, comienza a relatar en lo que ha sido el jueves más caluroso de la primavera tucumana con 37° y una promesa: “Qué verano le va a aplicar, compadre”.

El barrio Perón también es conocido como la Pepsi. Son casas bajas, terrenos amplios, por donde pasa el sodero puerta en puerta y siempre hay un chico con la camiseta de San Martín jugando a la pelota contra la pared del almacén del Mocho, a la vuelta de donde vive Martín, músico, fotógrafo y Ciruja nacido y criado en La Plata: “Esta es la calle más subtropical de Tucumán: en la esquina vive la señora de las palmeras y al frente estaba el escultor Jorge Gray que hizo una Atlántida de su casa: barcos, peces, fuentes de agua y hasta un cucú que lo agarrábamos a piedras a la medianoche”.

Antes de llegar a su casa, decíamos, Taddei venía renegando con el auto hasta que llegó a la esquina del pasaje Lugones y la risa se le escapó como si se hubiera atragantado ante lo visto: “Para mí eran dos patos, hasta que me dí cuenta que eran gansos. ‘¿Qué ping… hacen los gansos de los Luna en la calle?’, pensé. En ese momento se me ocurrió la foto: veo los gansitos metidos en el agua, el ganso padre y la gansa madre estaban cuidándolos, alrededor del laguito, desafiantes, diciéndonos a los que pasábamos en el auto: ‘Pará que están los pibes en el agua, crucen despacito’. Entonces bajé la marcha, puse las balizas y saqué la cámara”.

El lago que se forma sobre la esquina de La Plata y Lugones es de agua potable, no de las servidas que abundan en distintos barrios tucumanos: “Es un roto de agua potable, bien cristalina, ideal para que los gansos se refresquen con este calor que le ha metido hoy en la ciudad. Son los gansos de los Luna, quienes son los cuidadores de la canchita del barrio. El fondo de los Luna da a la cancha y los gansos se le han escapado y se metieron al agua”, explica El Gran Taddei, quien desde chico disfruta de los clásicos de la Pepsi contra la Coca, de las navidades y los años nuevos en las calles del Perón: “Eran célebres esas fiestas, todos con los parlantes en las calles, compartiendo con los vecinos. Preguntá a quien quieras y te van a contar de esas fiestas. Eso sí: nunca en mi vida había visto gansos en la calle”.

Cuenta el hijo pródigo del barrio que compone en su sala estudio y musicaliza la cuadra cuando los acordes de su viola gambetean un telón de San Martín y se escapan por la ventana que da a la calle, cuenta Martín, sabe tanto Martín, que hasta conoce la historia de los gansos: “Los días de partido los Luna sacan los freezers y venden cervezas y gaseosas. A veces hacen asado. Venden muchas cosas y cuenta la leyenda que una vez un deudor incobrable le pagó a don Luna con los gansos. Tiene siete gansos en total más los tres chiquitos”, detalla mientras Luna riega las canchas, y los gansos se refrescan hasta que caiga la noche y ya se palpite el fin de semana jugando a la pelota: “Esta cancha es única: aquí jugás escuchando a Koli Arce de fondo. Y si ponen Leo Mattioli, para qué: hasta a los gansos gambeteo”.

 

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