En pleno agosto
Tucumán ya disfruta de las bellas postales que los lapachos florecidos dejan en los diferentes puntos de la Capital y la provincia.
Desde comienzo de este mes las flores rosas, amarillas y blancas, que son un placer a la vista tanto en las alturas como en la veredas -donde también se combina el aroma de los naranjos que no se quedan atrás- ya comenzaron a florecer.
Sin embargo, lo prematuro de este proceso tiene una razón, y se debe a los
bruscos cambios de temperatura que Tucumán padece en estos días, algo que ya es común en los últimos años y que se debe al cambio climático, que provoca que la naturaleza busque adaptarse.
Desde comienzos del mes, la provincia vio subir y bajar el termómetro en manera brusca, con temperaturas bajo cero durante algunas mañanas y tardes con 29°C.
"Hay un daño con estas alteraciones en el calendario, es algo que se está produciendo en muchos lugares del mundo a causa del cambio climático. Entre otras consecuencias, las flores del invierno no producirán semillas y tampoco contribuirán a la tarea de polinización que realizan las abejas",
explicó en su momento Juan González, biólogo de la Fundación Miguel Lillo.
I only needed to change some CSS.
Se produjo un error, no se encontró el tweet.
I only needed to change some CSS.
Se produjo un error, no se encontró el tweet.