Leonor, la madre del niño que el 1 de enero de 1996 tenía 3 años y medio cuando desapareció, rompe el silencio tras la última novedad del caso y una videollamada que no le dejó lugar a dudas: "Mis nietos me preguntan cuándo van a conocer al tío Duilio".
Duilio tenía 3 años y medio cuando se lo vio por última vez. Las fotos son gentileza de Leonor, su madre.
Este mediodía suena el teléfono en la misma casa donde Leonor, la mamá de Duilio, vivía con su hijo cuando el 1 de enero de 1996 no lo vio más. Suena el teléfono y una voz como la que hubiera podido ser de Duilio en su momento dice: “¡Abu! ¡Abu! ¡Es para vos! Ya le paso con mi abuela. ¡Abu! Abu!”
Leonor atiende al diario el tucumano en vísperas del día más difícil, el que marca el comienzo de cada año, el 1 de enero, y el comienzo de una vida sin Duilio físicamente, el gran misterio tucumano, quien aquel día fue visto por última vez en el corazón de Villa Mariano Moreno: “Yo estoy convencida de que Duilio está vivo. Va a cumplir 29 años el 5 de mayo”.
“Vivo cada día de mi vida con la esperanza de algún día poder encontrar a mi hijo. Todos los días de esta época del año se lo recuerda más. La esperanza no la perdemos. Siempre supe que Duilio está vivo. En mis sueños veo que está en otro lugar. Lo siento crecer. Siento que David, que está en Estados Unidos, es Duilio, mi hijo. Siento que es él”.
¿Quién es David? (Se escribe igual en inglés, pero se pronuncia Deivid). Leonor recuerda cómo comenzó la ilusión de recuperar a su hijo Duilio con otro nombre, sin hablar una palabra de español, radicado en Estados Unidos: “Todo empezó por medio de un mensaje en 2016. Nos mandó una señora que había un chico parecido a Duilio. Empezamos a ver si podíamos contactarlo. Tratar de saber si era una persona real. Y lo era”.
“David tiene muchas coincidencias con Duilio. Cuando hablamos con él, estaba muy confundido. La supuesta madre le dijo que cuando ella no esté en su mundo, su vida iba a cambiar por completo. Después no tuve dudas cuando hablé con él e hicimos videollamadas. Él hablaba en inglés, pero mi hija me ayudaba a decirle lo que sentía”, relata Leonor.
Y profundiza ese último llamado: “David se sentía raro. Nos decía que tenía dudas. Los parecidos eran notorios: se daba cuenta cuando miraba a mi marido y a mi otro hijo cómo se tocaba la cabeza, cómo se sentaba: ‘Tenemos los mismos gestos’, ‘Ponemos las manos de la misma manera’. Y llegó el momento de hacerse el ADN”.
“Él aceptaba hacerse la prueba. Sintió que era mi hijo. David es exactamente como proyectan a Duilio en la actualidad. De hecho, cuando hicieron la proyección de fotos, el resultado dio un 98% de parecido. No sabemos por qué los resultados de ADN dieron resultados tan extraños. A David le llamaba la atención que los estudios de ADN podrían haber tardado tanto: cuatro o cinco meses: ‘Acá vamos a la farmacia y pedir un ADN demora lo mismo que un test de embarazo. No sé por qué tardaron tanto”.
Finalmente, Leonor pidió cotejar las muestras de ella, en Tucumán, con David, en Estados Unidos, a través de las embajadas, pero no prosperaron: “Solo nos hicieron un hisopado bucal. Quiero viajar a ver a David. Siento que es Duilio. Siento que es él. Estuvimos cerca la última vez. Tenía los pasaportes y los bolsos listos, pero no pudimos viajar. Quiero verlo. En estos días, su imagen vuelve todo más fuerte. Ayer estaba con mis nietos y me preguntaban: ‘Abuela, ¿este año vamos a poder conocer al tío Duilio’. Es el deseo de cada Año Nuevo. Y así será. Hasta que Dios me dé vida”.
Proyección de Duilio.
David, el joven de Estados Unidos: "Siento que es Duilio, que es mi hijo".
Leonor, la madre de Duilio, ha quedado desocupada y necesita recaudar fondos para poder viajar a Estados Unidos y conocer a David, el joven de las fotos de arriba. Los interesados en ayudarla pueden comunicarse al: 3816 55-0306.