“Con mi señora trabajamos todo el día y andamos con los horarios cruzados. Nos vemos recién para comer a la noche. Siempre le pedimos que esté a esa hora en la casa".
Intenso operativo policial de búsqueda en Famaillá se realizó anoche. Las fotos son de El Famaillense.
Paul, el padre de Franco, sale temprano cada mañana de Famaillá para trabajar en la Ciudad. Noelia, la madre de Franco, se cruza unos minutos con su marido, un beso, y se va a trabajar a un comercio. “Con mi señora trabajamos todo el día y andamos con los horarios cruzados. Nos vemos recién para comer a la noche. Ayer estuvimos todo el día trabajando fuera de casa y Franco aprovechó para jugar todo el día”.
Anoche, miércoles, se hicieron las nueve de la noche. Franco, en efecto, estaba sucio después de haber jugado todo el día a la pelota con sus amigos del barrio Santa Rosa. La familia lo esperaba para festejar el cumpleaños de un hermanito de Franco, la madre lo vio, le dijo que entrara a la casa a bañarse y a cambiarse, pero Franco se fue corriendo y no volvió a aparecer en toda la noche.
“Se habrá asustado, pensó que lo íbamos a retar porque estaba sucio. Cruzó la acequia después de que la mamá le dijera que pase, que deje de hacer renegar. Cuando lo fuimos a buscar de nuevo, ya no estaba. Detrás de una tapia, en el fondo de la casa, tenemos unas cinco hectáreas con todo lo que es cañaveral, planta de verduras, soja, y está el arroyo. Las dos primeras horas lo buscamos solos con mi señora. Pero después se desplegaron más de 20 vecinos que han cooperado, ha venido la Policía, Defensa Civil ha estado en todo el momento, el comisario se presentó. Pasamos toda la noche de búsqueda constante, cada media hora pasando por el mismo lugar y nada”.
“Él sabe frecuentar por el barrio Santa Rosa. Uno pregunta: ‘¿Dónde está Franco?’ Y siempre nos dicen en el barrio Santa Rosa. Ahí tiene las amistades. Lo único que le pedimos siempre es que cuando yo venga de trabajar, él esté en mi casa. Insisto: yo vengo a las seis de la tarde, mi señora se va a trabajar, arrancamos a la mañana, ella en el comercio, recién a la noche nos vemos, él ayer aprovechó que todo el día no estuvimos, anduvo todo el día en la calle, se habrá asustado y de ahí no lo habíamos visto más”.
“Pensamos lo peor. Hace poco pasó lo del bebé cerca del balneario de Famaillá. Cada hora que pasaba era peor. Hay chicos que se escapan de la casa y terminan ahorcándose. O alguien los ve solitos y se lo llevan. Lo buscamos por todos lados pero era como encontrar una aguja en el pajar. Para colmo, como hubo creciente lluvia, y a metros pasa un arroyo, una catarata, el peligro era que se perdiera en el monte”, relata Paul, el papá de Franco, quien pasó toda la noche sin dormir junto a su señora.
“Estábamos en la pieza desesperados. Ya sin saber qué más hacer. De todos los casos uno se va acordando. Uno no está tranquilo. No es un chico pleitero: va a la cancha, anda con los primos, juega y vuelve. Es la primera vez que nos pasaba esto y pensamos lo peor hasta que a las 10 de la mañana, recién, hoy, hace un ratito, escuchamos: ‘¡Aquí está! ¡Aquí está!’ Cuando lo vimos, corrimos a abrazarlo. Estaba con frío y con hambre. Había pasado toda la noche trepado a una mora”.
“Se asustó por todas las luces de la Policía y las cámaras de los noticieros. Cuando lo vimos, le preguntamos si estaba bien, si le había pasado algo, una licenciada de Niñez y Adolescencia también habló con él, pero nada: se escapó porque no estaba bañado ni cambiado para el cumpleaños del hermanito. Le pedimos que no lo vuelva a hacer. Y aquí está, en su casa, durmiendo ahora. Recién nos estamos relajando un poco. Nos dijo que se ha bajado del árbol cuando ya no había nadie y entró a la casa. Cuando lo vimos llegar, nos abrazamos todos. Ni pensamos qué vamos a comer esta noche para recibir el Año Nuevo. Con todo esto no tuvimos tiempo de pensar en nada. Seguro algo rápido, una carne al horno, pero algo seguro: con Franco bañadito y cambiadito para la cena”.
Intenso operativo policial de búsqueda en Famaillá se realizó anoche. Las fotos son de El Famaillense.