INSEGURIDAD

"Salieron de los contenedores de basura": Yesi y el trágico relato rumbo a Lomas de Tafí

Su hermano Facundo volvía de trabajar de la empresa de fumigaciones. Iba en moto junto a un compañero a su casa. Eran las 3 de la madrugada.

23 Feb 2021 - 17:41

Facundo tenía 23 años.

“Facundo estaba volviendo de trabajar de la empresa de fumigaciones. Eran las 3 de la madrugada. Ya habían intentado asaltarlo y, como yo vivo cerca de su trabajo, a veces venía a dormir aquí. Pero esa noche se fue a Lomas, donde vivía con mi mamá. Viajaba con su compañero. Hasta que llegaron a la esquina de Ejército del Norte y Uruguay. Al domingo siguiente iba a ser el padrino de mi bebé”. Yesi habla con el tucumano en vísperas de la noche que cambió para siempre a una familia más víctima de la inseguridad y el desamparo absoluto en muchas zonas de la provincia como el ingreso a Lomas por la avenida del terror: “Iban viajando juntos mi hermano y su compañero de trabajo hasta que salieron de los contenedores de basura dos personas. Iván, el amigo, logró verlos”.

“Le tiraron ladrillazos y uno le pegó de lleno en la cara a mi hermano desplomándose en el acto. Mientras mi hermano estaba convulsionando en el piso, lo robaron: llevaba solamente un teléfono roto, 20 pesos porque no había cobrado y se llevaron la moto. No había nadie en la calle, absolutamente nadie. Los que atacaron a mi hermano tenían puestas las remeras como pasamontañas, como si hicieran un piquete. Tenían tapadas las caras y lo apuntaban a mi hermano y le gritaban al amigo: ‘¡No te acerqués o te vamos a matar a vos también! Además de los contenedores de basura, estaban los yuyos altísimos. Cuando se fueron en la moto, pasaba un patrullero que no se quería hacer cargo de mi hermano. Su amigo Iván les dijo que él se hacía cargo y lo llevaron al Centro de Salud”.

Hay dos cámaras de negocios cercanos pero ninguna llega a mostrar lo que pasó el 27 de febrero a las 3 de la mañana. Cuando Facundo ya luchaba por su vida en el Centro de Salud, un compañero fue corriendo desesperado a despertar a su hermana Jesi, quien en ese momento cuidaba a su bebé pronta a ser bautizada con el único hermano varón de la familia como padrino. Allí también dormía la madre de Facundo: “Entró en un ataque de nervios mi mamá. Lo llamo a mi papá, quien ya estaba al tanto y nos fuimos al Centro de Salud con mis otras hermanas. Otro error fue llevarlo al Centro de Salud y no al Padilla donde lo intervienen de urgencia. Había perdido mucha sangre”.

“Si ves ese golpe, tienen que saber que tenían que ir al Padilla. El ataque había sido a las 3 y a las 6 Facundo falleció. Yo soy la hermana mayor y debí hacerme cargo. Fue terrible contener a mis padres, explicarles. No hay consuelo. Hablo yo porque ni mi mamá ni mi papá pueden. No es que no quieran, no pueden”, relata la joven, que lleva la vida adelante como puede con el apoyo de todos.  

La muerte de Facundo Fabersani no es, fue ni será la primera en estas circunstancias: a su propia hermana casi le sucede lo mismo. Es zona liberada: “La Ejército es una avenida que sí o sí te lleva a Lomas, transitamos por ahí, pasar por esa esquina es terrible: se te llenan de lágrimas pensar que tu hermano ha estado ahí tirado. Te siguen saliendo de los contenedores y tenés que frenar o esquivarlos. Los imputados por la muerte de mi hermano son dos: uno mayor y el otro menor. A mí me pasó cuando venía con mi esposo de Lomas: nos salieron niños de 10 u 11 años. No sabés qué hacer”.

El estado de situación judicial actual de la causa se encuentra a la espera de un tecnicismo en la Fiscalía adonde volvió la causa. “Hay dos detenidos. Había otros testigos, pero nadie va a declarar, tienen miedo. La causa volvió a Fiscalía porque el juez debe firmar un papel. Falta un detalle para que vayan a juicio, pero siempre aparecen más trabas, más demoras. Solo esperamos que se haga justicia por mi hermano. Quería ser policía. Tenía apenas 23 años y toda una vida por delante”. 



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