HISTORIA DE ACÁ

"Y tengo otra sorpresa": Ester, la abuela que se puso la vacuna y sacó a bailar al enfermero

Tiene 82 años, vive en Villa Quinteros, se vistió para la ocasión, preparó en secreto el momento especial y emocionó a todos. El 5 de abril recibirá la segunda dosis y se viene lo mejor. ¿Qué pasó hoy? VIDEO

15 Mar 2021 - 19:57

Ester saca a bailar al enfermero.

Cuenta doña Ester que la música le corre por las venas desde que apoyaba los pies en los pisos de tierra del rancho de Los Agudos. Ahí la familia Ávila a desempolvar sus mejores ropas para los bautismos, las comuniones, los cumpleaños, y cómo no: la noche que Ester dio el sí en el Registro Civil de Concepción, conoció el amor, el anís dulce, y todavía la familia salió en S para irse a la fiesta.

 “¡Qué macha que teníamos! ¡Qué rico era el anís dulce! Nunca lo había probado. Todos machao en la parada del colectivo a la salida del Registro. Los testigos, los invitados, yo, mi marido, todos a la casa. Ya había empanadas de pavo de mi mamá. Mi hermano sacó el bandoneón, el mayor la guitarra, brindamos y empezó el baile”.
 
Doña Ester Ávila es la mujer que rememora aquella noche inolvidable de amor y es ya la abuela que esta mañana emocionó a todos en la comuna de Villa Quinteros a sus 82 años. Fue cuando después de recibir la primera vacuna contra el Covid-19 en las mismas venas por donde la música le sigue corriendo como desde el primer día, claro, la doña lo sacó a bailar al enfermero meta paso doble al compás del tema que llevó en la cartera y pidió que le pusieran después del pinchazo, apenas uno de la serie de rituales para este 15 de marzo también tan importante en su vida.
 
“Un vecino de Villa Quinteros nos avisó que nos podíamos inscribir para la vacuna y esta mañana a las 6 ya estaba despierta. Puse Crónica, tomé el té, la pastilla de la mañana, y me puse la ropa más linda que tenía. Había pensado en un vestido que tiene una historia muy especial, pero hacía frío. Cuando me estaba atando el pañuelo, vino mi hijo a buscarme y fuimos a la comuna”, cuenta doña Ester los preparativos del día, ya en su casa, esta tarde, mientras mira la novela Guerra de Rosas por Canal 8.
 
“Siempre he sido coqueta para estas ocasiones tan importantes. Cuando vivía con mi marido, a quien he perdido hace cinco años, yo le tenía siempre lista la ropa, yo me arreglaba. Para los bautismos a veces venía Alfredo Cejas. Siempre disfrutamos del baile. Así fue cumplimos las Bodas de Oro en Buenos Aires”.
 
Ya de vuelta a lo sucedido esta mañana, la idea de festejar la vacuna de Ester a puro baile la vio por tele: “Otra pareja había querido celebrar bailando el vals del casamiento. Y yo le comenté la idea a las chicas con las que timbeamos a la lotería en la plaza. Quería bailar cuando me vacunaran. Me pusieron la vacuna y le juro mijo que no sentí nada. Será que tengo el cuero helado para esas cosas, pero no me dolió: entonces empezó a sonar el paso doble, el enfermero era alto, dimos unas vueltitas, las chicas enfermeras aplaudían, fue hermoso”.
 
Claro que esta historia no termina aquí: “El 5 de abril me toca la segunda dosis. Ahí sí me voy a poner el vestido. Es un vestido que había estrenado para los 50 de mi hijo. Y es el vestido que había pensado usar para el cajón, el día de mi funeral. Pero ahora no. Lo voy a usar para la segunda vacuna y les prometo a los enfermeros y enfermeras que también les voy a cantar. El 13 de abril cumplo 83 años y los vamos a festejar en Buenos Aires, ya inmunizada, con toda la familia, con todos mis hijos, feliz de la vida y a puro baile, claro”.



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