"Es un vehículo oficial", afirma Miriam que cuando salió de una cirugía tuvo que vivir un difícil momento en la Santa Fe al 300: "Encima se dan el lujo de insultarme". Qué pasó.
Cuando Miriam estacionó no había casi nadie en toda la cuadra de Santa Fe al 300. Midió la distancia y más de dos metros la separaban del auto de adelante y atrás no tenía ninguno cerca.
Se bajó del auto y caminó hasta el dentista con los nervios propios de quién se está por someter a una cirugía.
Tras superar la tensión dentro del consultorio, salió a la calle con la boca anestesiada y la necesidad de ir a hacer reposo. Pero, las pinzas, el torno y los pinchazos no habían sido suficiente infierno para ella.
Al llegar a su vehículo notó algo raro, había menos espacio, no había nada de espacio en realidad: “Hace 3 horas que no puedo sacar el auto. No tengo ningún espacio para maniobrar, no hay forma de sacarlo”, explica al comienzo en charla con eltucumano.com.
A los minuots actualiza la información y dice: “Acaban de llegar estas personas que trabajan en el Ministerio de Salud de la Nación. Es un vehículo oficial”, cuenta Miriam.
“Encima se dan el lujo de insultarme, y decirme que yo soy la que manejo mal, cuando fueron ellos los estacionaron el auto sin dejarme espacio, porque cuando yo he llegado no había nadie, así ellos estacionaron mal”, finaliza Miriam ya manejando de vuelta a su hogar ya con el efecto de la anestesia más tenue, pero con los dientes mordiendo bronca.