TESTIMONIOS

"Creo que sé lo que va a pasar este fin de semana, me preocupa y no soy el único"

Este viernes José Luis está mirando las últimas noticias en el celular y está harto. Atentos a lo que siente cuando mira a la gente y a lo que cree de los políticos. La Chacapiedras, las promesas, la empatía, el encierro y el descargo que comparten muchos tucumanos.

21 May 2021 - 19:57

Tucumanos sin saber para dónde encarar. Foto: Franco Olea.

Este viernes José Luis está en su casa de Tafí Viejo viendo el celular. No saldrá esta noche porque no tiene ganas. No lo siente. No le importa que sea fin de semana largo. Lo que le preocupa a Juan Luis es lo que está pasando en este momento y, en diálogo con el tucumano, no se pone en la piel de nadie más que la propia, no se cuelga de ninguna bandera política y dice las cosas como las siente, bien o mal, estén de acuerdo o no, pero las dice como la siente y no es el único: "Acá hay gente que se está cagando de hambre y hay gente que se está muriendo. Son las dos puntas. Son muy feas. Y son horribles. Creo qué sé lo que va a pasar este fin de semana y no soy el único".
 
Por el lado de responsabilidad de la gente, José Luis remarca: “Acá hay una cuestión: acá la gente actúa y somos hijos del rigor. Eso ya es sabido. Y se suma a la idiosincrasia argentina o tucumana en este caso. Acá pueden estar chupando birra en la Chacapiedras y van a haber hecho pingo o tirado a uno al lado. ¿Sabés lo que muchos van a hacer? Van a seguir chupando el porrón, lo van a terminar al porrón y después capaz se fijan quién está tirado ahí. Así somos, culiao”.

“Pasa lo mismo que las minas que van en la camioneta festejando que egresaron, chupando. Los mismos que hacen fiesta, los mismos que se juntan, los mismos que van a los bares, les importa un pingo. Eso somos nosotros. No nos importa un pingo. ¿Por qué? Porque muchos no saben lo que está pasando, no saben sobre quienes están sufriendo. Por ahí alguno sí sabe: ha perdido familia y todo eso. Estamos viviendo una situación muy muy dura. Pero yo no sé si es que encerrándonos a todos vamos a poder socavar el tema porque tampoco hay vacunas. ¿Si vos me decís que nos encerramos para que nos vacunen a todos? ¡Buenísimo! Pero no hay. Entonces nos quedamos con la gente que tiene que cumplir y no cumple. No lo va a cumplir. No lo va a cumplir”.

Por el lado de la responsabilidad política, José Luis abre los ojos y sentencia: “La gente está cansada de la dirigencia política también, ídolo. Esa también es otra: de que el dirigente le diga cosas y no cumpla y todo eso. Entonces va a ser muy difícil que la gente haga caso. Es muy difícil que hagan caso. Yo no creo que sea la única salida que nos encierren y que nos digan que no nos vayamos a tomar a un bar, pero bueno. Insisto: la gente está totalmente descreída del dirigente político”.

“A la empatía no la tenemos. Hacemos jodas y hay gente muriéndose, vamos a un bar y charlamos banalidades y nimiedades y decimos que necesitamos de esas banalidades y nimiedades cuando capaz esa reunión causa que vos contagiés a alguien y esa persona vaya al servicio médico, y te tengan que atender, y quizás te pongan un respirador. El que ha ido a tomar una cerveza y hablar de una película o el que quiere ir a un bar y levantar una mina termina con un respirador”, puntualiza.

Y cierra José Luis, harto de todo: “Hemos caído en una cuestión que la gente ya no entiende, que no va a querer entender si fase 1 o encierro o límites horarios. Pero si vos la encerrás mañana hay gente que va a querer comerte el cuello. Es muy fea la situación: hay gente que se está cagando de hambre y hay gente que se está muriendo. Son las dos puntas. Son muy feas. Y son horribles”.


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