EFEMÉRIDES

"Consolidamos el amor y la seguridad": la experiencia de dos matrimonios igualitarios en Tucumán, a once años de la Ley

Hace once años se aprobaba le Ley de Matrimonio igualitario, y hoy te contamos la historia de dos matrimonios tucumanos que apostaron al amor y al marco legal del mismo.

15 Jul 2021 - 21:29

Darío y Juampi, el día de su casamiento.

Con 33 votos a favor, 27 en contra y con 3 abstenciones, hace 11 años el matrimonio igualitario se convertía en Ley en Argentina, dejando en claro que el país latinoamericano pasaba al frente en materia de derechos de la comunidad LGTBIQ+, permitiendo que la unión civil con todos los derechos que la misma conlleva, fuera un hecho.

Un 15 de julio muy frío que se vivía en las afueras del Congreso de la Nación ante la expectativa de muchísimas personas que militaban el proyecto desde hacía muchos años. Actualmente, la suma asciende a las 24.000 parejas que han podido gozar del derecho a contraer matrimonio y a los beneficios que el mismo conlleva.

En Tucumán se han celebrado multiplicidad de matrimonios igualitarios desde que la Ley se ha aprobado, al punto de que la mayoría de las personas conocen a por lo menos una pareja de su entorno que se ha casado. Tal es el caso de Darío (32) y de Juampi (33), que se conocieron en el 2013 mientras convivían en una pensión céntrica de San Miguel de Tucumán, y se casaron hac. Darío venía de Santiago del Estero y estudiaba profesorado en Nivel Inicial. Juampi, es de San Pablo (Lules), y vivía en San Miguel mientras cursaba la carrera de psicología. Una gran amistad que, con los años, se convirtió en algo más: “Nos separamos de nuestras parejas después de algunas crisis, nos contábamos todo, seguíamos siendo amigos. Pasando un tiempo nos dimos cuenta de que a los dos nos pasaban cosas y decidimos continuar como pareja”, le cuenta Juampi a eltucumano.com.

“Yo nunca había pensado en casarme, hace tantos años los veía muy heterosexista, no me imaginaba saliendo del closet y casándome, sobre todo porque tuve una depresión interna muy fuerte para asumirme. En realidad, la aprobación del matrimonio igualitario ha sido muy simbólico para mí, movió muchas cosas adentro mío porque sentía que se me habilitaba a poder ser”, reflexiona el entrevistado.

Pese a que la decisión de casarse que asumieron los chicos fue más bien impulsiva, ya que tiempo antes se habían tatuado en conjunto y lo vieron como yo sentía el aprovechamiento del matrimonio para decir “este soy yo, aquí estoy y esta es la manera de presentarme al mundo”, dentro de un marco legal que es tan importante. Los chicos se casaron en diciembre del 2017

Sobre la decisión de contraer matrimonio, la justificación fue más allá del amor y la impulsividad del momento: “Ha sido básicamente la idea de usar esta herramienta que teníamos para seguir colaborando con esta lucha que empezó mucha gente hace tantos años atrás”.

Otro caso es el de Mercedes(45) y su pareja (50), que se casaron hace ya 10 años y que además son mamás de un niño. “Esta historia lleva más de 20 años. Yo era muy chica y me llamaba mucho la atención, pero ella estaba en otra. La vida misma nos encontró con amigos en común, una cosa llevó a la otra, nos vimos, nos miramos y con el tiempo nació el amor y se consolidó por muchos años más”, nos cuenta Mercedes al recordar cuando comenzó su relación con su actual esposa.

“Eran otros tiempos, hace 22 o 23 años no pensabas en un casamiento y menos en una sociedad como la tucumana. Aparte éramos muy chicas. No estaba en mis planes casarme, no lo tenía pensado y cuando se aprobó la Ley me acuerdo clarito que yo me quedé mirando la sesión a la madrugada, y sentí una enorme alegría, sentí que teníamos mayores derechos en tantos aspectos”, recuerda.

Y es que casarse con alguien, conlleva todo un marco legal muy importante más allá del momento emotivo de compartir el amor: “A veces estás en una situación plantada como pareja para decidir por el otro de su salud, por ejemplo, frente a una terapia intensiva, o también está lo que vas adquiriendo a través de los años en conjunto, como sociedad conyugal tiene otro valor”. Además, Mercedes gestó a un niño que actualmente es el hijo de ambas y con la misma cantidad de derechos y de obligaciones: “Hoy al tener un hijo tengo la enorme tranquilidad de que la persona que está conmigo, tiene los mismos derechos que tengo yo sobre este niño”.

Lamentablemente, el sinsabor llegó en medio de la planificación, cuando un Juez de Paz que conocían desde casi siempre les dijo que “No estaba de acuerdo pero que lo haría si era necesario. Eran muy pocos los jueces de paz que lo hacían, y nos dimos con una mujer sumamente cálida que era jueza del nordeste de la Provincia y se vino hasta Monteros a casarnos muy bien, fue muy emocionante y muy lindo”.

A pesar de que ya ha transcurrido más de una década desde que el matrimonio igualitario es parte de los argentinos y argentinas, la realidad es que como nos dice Juampi, “todavía queda mucho por deconstruir en la sociedad”.

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