Anécdota

"¿Saben el dolor que me causan?": tucumanas explotan por el egoísmo de los que no convidan

Un paseo en bicicleta que terminó en indignación ante la mezquindad de quienes tienen y no te convidan en el invierno tucumano. ¿Te pasa igual?

05 Ago 2021 - 20:31

Cítricos en la siesta tucumana.

El solcito de invierno en Tucumán tiene una particularidad hermosa, y es que generalmente no viene solo: hay mandarinas, frutillas, pomelos, caña de azúcar y las tan preciadas y buscadas naranjas. Las hay sanguíneas, criollas y dulces (ideales para jugo), pero lo cierto es que por costumbre, la casa de la abuela siempre tenía (por lo menos) un naranjo en el patio. 

Con la vida en departamentos, en edificios, la reducción de los terrenos y sobre todo el cambio en la costumbre de tener cítricos en casa, cada vez son menos quienes tienen ese pequeño lujo de tener en sus patios jugosas naranjas para saborizar esta época, y un par de amigas que salieron a hacer ciclismo en el sur tucumano, explotaron ante el egoísmo cítrico de quienes viven en zonas más alejadas de las grandes ciudades.

“Ayer fui con mi amiguita la Kri a andar en bici, metimos la ruta de "Acheral", (morí, pero sobreviví) en fin, ambas por todo el recorrido avistamos muchas casitas con plantitas y mucha fruta, en este caso naranjas. Llegamos a la conclusión de que ¿COMO PUEDEN TENER LAS PLANTAS DE NARANJAS LLENAS Y NO COMER? ACASO ¿SABEN EL DOLOR QUE ME CAUSAN? Es un martirio visual y alimenticio verles caídas y que nadie las aproveche”, comenzaba el enérgico posteo de Rocío en sus redes.

“Pd: si vos dueño/a de casa estás leyendo esto, y tu planta está llena de naranjas y te interesaría donarlas avísame que voy con mi propio gancho y bolso”, cerró la monteriza.

Por su parte, Cristina le contó a eltucumano.com las sensaciones encontradas tras este paseo: Más que divertido esto tiene que ser un reclamo, un reclamo a la gente que tiene vitamina C en su casa y no la comparten, monopolizan sus naranjas y no convidan. En el recorrido que hicimos prácticamente todas las casas pegadas en el camino, el 90% tiene árboles de naranja, están llenos de fruta, se les caen, están anaranjados los árboles. Vos pasás y tenés que venir a comprar a la verdulería en donde te venden 5 naranjas por $100”, comenzó.

“Pero por lo menos hacé plata esa plantita donosa, mirá todo lo que te está dando, lo que yo daría por tener esa plantita donosa que te de tanta fruta. Esa gente no está bien”, cerró el indignado reclamo de la ciclista.

Los monterizos y monterizas que se suben a la bicicleta a la siesta en invierno, suelen tomar el mismo camino elegido por estas chicas: salir de la ciudad por ruta 38, Acheral, Santa Lucía, Las Mesadas, Soldado Maldonado, Los Sosa y de vuelta a Monteros. En ese recorrido no solamente se puede ver la gran cantidad de casas que tiene cítricos en sus patios y jardines, sino que también se hace un pintoresco recorrido por fincas de limones, de arándanos, prolijas plantaciones de caña de azúcar, y hasta de frambuesa… Lo cierto es que tanta donosidad ante la falta de fruta en casa, resulta casi grosera para algunas personas. Y vos… ¿Socializás tus naranjas?

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