SEMANA DE LA LACTANCIA MATERNA

"Me sentía una basura": la culpa de no haber dado teta

"Una conocida me dijo ‘Ahí está la doctora siempre arreglada y mirala ahora como está’ a la semana que el bebé nació. Creo que nos falta hablar de esto un poco más para que se entienda": Culpa, vergüenza, presión y violencia obstétrica cuando hay dificultad en la lactancia.

05 Ago 2021 - 21:35

Taty y Vico.

Esta es la primera vez que la Dra. Tatiana Carrizo se anima a hacer públicas las imágenes de ella alimentando a su hijo Victorio con una mamadera. ¿El motivo? Culpa y vergüenza. 

En estos días nos encontramos en la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que se celebra todos los años del 1 al 7 de agosto. Esta, es una campaña mundial coordinada por la Alianza Mundial para la Acción de Lactancia Materna (WABA, por sus siglas en inglés) para crear conciencia y estimular la acción de la sociedad y de los organismos e instituciones pertinentes sobre temas relacionados a la alimentación a través de la lactancia a demanda.

El uso de leche de fórmula como la opción más sana para que un bebé crezca fuerte y sano fue una idea popular durante muchos años, por lo cual, pediatras y especialistas en lactancia impulsan acciones sobre la importancia de que el bebé se alimente a través de la leche de la persona que lo ha gestado, pues es la opción más saludable para su crecimiento y para que genere anticuerpos, además de que es la mejor manera de conectar con su mamá.

En la Semana Mundial de la Lactancia Materna, tenemos la oportunidad de hablar con una mamá que hace algunos años tuvo que convivir con la falta de sensibilidad y con la presión de algunos profesionales de la salud.

“Tengo una cuestión fisiológica que es el pezón invertido, y no lo sabía” le cuenta Tatiana a eltucumano.com. Cuando Victorio nació en el 2016, comenzó la batalla por conectar con ese sentimiento mágico que une a los bebés y a sus mamás a través de la leche: “Sufrí tanto ese mes y medio con intentar darle teta, que el bajó de peso y yo no me pude conectar con él como pensaba que era, no era mágico como veía en las propagandas, me sentía inservible. Siempre necesitás acompañamiento de otro, no podía involucrarme de lleno con mi hijo porque no tenía esa lactancia que se esperaba de mí. Me obsesioné con el tema”.

Cuando Vico nació, en sus primeras horas al ver que no conseguía alimentarlo, Taty le planteó a la pediatra el uso de la fórmula, y la respuesta le quedó prendada por siempre: “Usted sabrá si le quiere dar leche de animal a su hijo o no”.

Con el pasar de los días, Tatiana adquirió cremas, pezoneras, remedios, sacaleches de distintas marcas, alquiló uno profesional, pero el resultado era negativo: “Tenía un problema fisiológico particular y era excesivamente doloroso, sumado a la culpa y a estrés. Me compré de todo, cada producto que me compraba pensaba que así lo iba a lograr, me compré y alquilé los mejores sacaleches. Yo me sacaba leche y le daba. Pero como no se me prendía del pecho por este problema, se me cortaba”.

Al cambiar de pediatra, la mamá primeriza descubrió lo que ocasionaba el drama, y que era el hecho de que tiene una condición que los médicos llaman “pezón invertido”, pero no es tan perceptible u obvio como podía pensarse. Tampoco es algo que no tenga solución en gran parte de los casos, pero la frustración en Taty ya era muy fuerte y Vico ya estaba alimentándose con la mamadera, motivo por el cual había perdido la producción de leche.

Sin embargo, ahora que han pasado 5 años, esta mamá considera que faltó compañía, paciencia y comprensión: “Hay todo tipo de mamás, están las que no pueden concretar algunas acciones simples, y las que te remarcan cosas como ‘Yo he tenido tres, parto normal y di teta, no sé de qué te quejas’. Una conocida me dijo ‘Ahí está la doctora siempre arreglada y mirala ahora como está’ a la semana que el bebé nació. Creo que nos falta hablar de esto un poco más para que se entienda. Hay que generar empatía en mujeres y hombres. Mi hermano me acompañó mucho en este combo de emociones explosivo. Necesitás alguien te apoye y te diga ‘sí, se puede’. Creo que si hubiera estado más tranquila y más acompañada me hubiera ido mejor con la lactancia exclusiva”, confesó.

Pero al igual que Tatiana, miles de mamás han tenido a lo largo de la crianza de sus hijos e hijas algún tipo de inconveniente con la lactancia y manifiestan haberse sentido juzgadas, presionadas y poco acompañadas: “Hay que hablar del ‘Lado B’ de la lactancia y de la maternidad, que se sepa cómo es para que no te frustrés y lo tomés con calma para que puedas hacerlo”.

Actualmente no solamente existen pediatras y especialistas en lactancia que ayudan a las mamás a dar teta. Hay acompañantes, doulas, e inclusive otras mamás comprensivas y amorosas que acompañan en este camino a la lactancia que puede estar lleno de espinas. Sin embargo, si hay algún motivo que imposibilite llegar a dar teta, esta mamá tiene un consejo y unas palabras para aquellas que se sienten culpables: “No significa que vas a dejar de ser madre o no vas a conectar con tu hijo por darle leche de formula. No vas a dejar de ser madre o de tener su vínculo con tu hijo. La teta es la primera opción y la mejor, pero hay otras para cuando pasan cosas como la que me sucedió a mí”.

 

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