"Para mí el fútbol me significa todo": En el Día de la Futbolista Argentina, Lara Freijo, jugadora de la primera división femenina de Atlético, nos habla de las sombras y las luces detrás de una pasión.
Lara jugando.
La historia es la misma en todos lados: los nenes juegan fútbol, las nenas hacen danzas. Con este precepto tenemos miles de bailarinas desertoras y miles de futbolistas retirados. Y es que los estereotipos de género no tan solo nos señalan lo prohibido, sino que nos muestran lo que debería ser elegido según el género de cada persona. Sin embargo, el estigma de a poco va quebrándose y hasta cuenta con un aval del Congreso.
Este es el primer año que se escucha hablar del Día de la Futbolista Argentina. En noviembre del 2020, el Congreso de la Nación aprobó esta efemérides en honor a Elba Selva, una futbolista argentina que en el Mundial femenino de México de 1971, que en aquel entonces no era reconocido por la FIFA, convirtió cuatro goles frente a Inglaterra para consumar el triunfo por 4-1 ante las europeas en el Estadio Azteca.
En las redes sociales de “Futbol Femenino Tucumán”, contaban ayer: “Los planteles “Blanco y Celeste de Tucumán” igualaron 2 a 2 en un partido bastante disputado. Lara Freijo y Laura Albornoz, de tiro libre, anotaron para el segundo equipo decano. Por su parte, Daniela Escasena y Yanina Ledesma marcaron en el elenco dirigido por el “Gaucho” Robles”.
Lara tiene 27 años, es monteriza y es profesora de matemáticas. Tras finalizar su carrera durante el 2020, decidió que era hora de dedicarse con más tiempo a su gran pasión: el fútbol.
En febrero realizó una prueba para jugar en el plantel femenino de Atlético, y quedó dentro. Tres veces por semana, Lara sale de su casa a las 13:30 para llegar a horario a los entrenamientos del club, que arrancan 16:30. A las 18:30 el entreno finaliza, y está llegando a su casa a las 20:00, o a veces más tarde. Los fines de semana, mantiene la disciplina porque sabe que debe estar bien para lo más importante, es decir, los partidos.
“Esta es la primera vez que estoy en un club. Atlético tiene dos equipos de primera, yo estoy en uno de los equipos. Como es semi-profesional no hay sueldo. Recién se está dando esto. Lo que nos dan hasta el momento es la cuota del club, somos becadas.”
Pese a que el fútbol femenino tiene la misma cantidad de tiempo y esfuerzo invertido que el masculino, todavía no incluye un sueldo. Sin embargo, la deportista cree que este estigma sobre las mujeres como futbolistas ya está rompiéndose, y que la gente de a poco comprende y se sorprende con el hecho de que el fútbol de mujeres, es fútbol igual: “Si se empiezan a hacer las cosas como deberían las mujeres van a lograr mucho en este ámbito. En los complejos ya puede ir algo de gente a mirar, aunque no la cantidad que pondría entrar. Por lo general los hombres te dicen cosas como ‘Estas no saben, esto no es futbol, las chicas van corriendo detrás de una pelota’… Hoy en día hay mujeres que juegan más futbol que hombres (es decir, con más pasión). No me ha tocado tanto escuchar esto a mí. Está más normalizado ahora. En Atlético hasta hay un departamento de género”, cuenta.
Pero para poder cumplir un sueño, siempre hay algo fundamental por detrás, y es el apoyo de las personas que amamos. Por eso, la futbolista confiesa que para aquellas niñas que deseen practicar este deporte solamente es necesario una cosa, y es el afecto de todos: “Que cada uno sea lo que quiere ser, que si tienen ganas y los hacen felices lo hagan, si un papá o una mamá o un novio no te apoyan no llegás a ningún lado. Eso te lleva a seguir adelante y a seguir intentándolo, es fundamental. Me hubiera gustado ir desde más chiquita, creo que todavía no hay muchas escuelitas de fútbol femenino. El semillero es fundamental” agrega.
“Para mí el fútbol me significa todo, me desconecta, me da una cantidad de amigos y amigas que es impresionante, por todos lados. Tengo amigos desde la cocha hasta Ranchillos, es una de las mejores cosas que te da, la camaradería. Es como cualquier deporte, me desconecta de cualquier problema”, revela Lara, con una pasión en la voz que da envidia.
A pesar de que todavía queda un largo trecho para el reconocimiento de este deporte como un podio para las chicas, la entrevistada reconoce que lo logrado es impresionante: “En el fútbol femenino falta mucho, se está logrando un poco que igual es mucho, antes no tenías ni quien te entrene”.